La selección española dirigida por Sergio Scariolo resurgió en los octavos de final del Mundial ante Grecia, en el momento que se le pedía, cuando comienza de verdad el torneo. Aunque todavía no han conseguido nada, porque están en cuartos de final ante Serbia, después de esta eliminatoria comenzarán la lucha por las medallas.
El arranque español no fue el mejor, pero poco a poco, y gracias al banquillo y a la efectividad desde la línea de tres puntos, enderezaron el rumbo, hasta el punto que llegaron a remontar la máxima ventaja que tuvo Grecia de seis puntos. Con un gran Zisis, los griegos soñaron escaparse en el marcador, pero la entrada de Llull y un magnífico Raúl López, cambiaron el partido.
Sergio Scariolo casi «mete el remo» en el tercer cuarto, con su obsesión con Ricky Rubio y Marc Gasol, ambos jugadores estaban teniendo un partido muy flojo, en cambio, Raúl López y Fran Vázquez estaban volviendo loco a sus rivales. De hecho, la entrada de la segunda artillería y la aparición de un sensacional Juan Carlos Navarro, autor de 22 puntos, fueron claves para darle la vuelta al partido y conseguir una clara ventaja.
De nada sirvió la última reacción de Grecia, que se quedaron a 5 puntos a falta de un minuto, porque Navarro estuvo acertado con los tiros libres, y Ricky Rubio también anotó los dos suyos, así que España se mete en cuartos, donde se medirá a una peligrosa Serbia.