En el tiempo de descanso parece que el seleccionador pidió a sus jugadores que levantara el nivel de juego, que no corrieran tanto y que no humillaran a su rival, porque la floja Nueva Zelanda se vieron menos en peligro y tan solo un error garrafal del defensa, que dejó el balón muerto para que Villa hiciera el quinto gol, en el minuto seis de la reanudación.
Así que el míster pudo hacer los tres cambios, aunque no metió a ningún jugador «novato», pero le dio minutos a otros, además le dio descanso a gente como Torres o Sergio Ramos, que necesitan reposar.