En un país donde las cifras de nuevos diagnósticos de cáncer no dejan de aumentar, las políticas sobre financiación de tratamientos oncológicos parecen haberse estancado. Según el reciente informe Oncoindex, España mantiene inalterada su puntuación de 54 en cuanto a la financiación pública de terapias contra el cáncer, lo cual no ha cambiado a lo largo de todo el año. Esta falta de avance se produce a pesar del sombrío panorama epidemiológico en el país, que registra 286.664 nuevos casos de cáncer anuales y donde la enfermedad supone el 25% de todas las muertes, de acuerdo con la Red Española de Registros de Cáncer.
El informe revela un dato preocupante: más del 20% de los tratamientos recomendados por la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO) carecen de financiación pública. En total, 30 de 139 tratamientos quedan fuera del respaldo financiero, 63 obtienen financiación con algunas restricciones y apenas 46 cuentan con financiación total. Tratamientos esenciales para tipos de cáncer tan comunes como el de mama, próstata, ovarios, y colon y recto, han permanecido sin cambios en su régimen de financiación desde los últimos meses y, por tanto, continúan siendo inaccesibles para muchos pacientes.
Asensio Rodríguez, director general de la Fundación Alivia en España, manifiesta su preocupación al señalar que «tratamientos necesarios para los pacientes oncológicos de este país siguen sin estar financiados, pese a las recomendaciones de las sociedades científicas y las peticiones de los pacientes». Rodríguez critica abiertamente la inacción gubernamental: «El Gobierno sigue sin escuchar, sin agilizar los trámites de autorización ni tomar medidas que podrían mejorar la calidad de vida de numerosos pacientes españoles».
El Oncoindex se presenta como una herramienta pionera en el ámbito nacional, cuyo objetivo es proporcionar una visión clara y transparente del estado de la financiación de medicamentos oncológicos y hematológicos. Concebido para empoderar a los pacientes y profesionales de la salud, este indicador elabora su análisis a partir de medicamentos registrados por la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), enfocándose en aquellos tratamientos cuya eficacia está bien documentada y que figuran en las listas de recomendaciones de la ESMO.
Por ello, la existencia del Oncoindex se traduce en una ventaja para la comunidad médica y los pacientes, ya que permite tomar decisiones informadas sobre las opciones de tratamiento disponibles. En un contexto donde las guías clínicas de la ESMO son una referencia internacional debido a su efectividad en el tratamiento de diferentes tumores, la falta de financiación para incluir estas terapias supone un obstáculo considerable para el avance en la lucha contra el cáncer en España.
Las recomendaciones de la ESMO, accesibles públicamente en su web, ajustan prácticas clínicas a especificidades étnicas y geográficas, elevando así los resultados clínicos y la calidad de vida de los pacientes. Sin embargo, sin un compromiso claro y decidido en cuanto a la financiación por parte del Estado, estas guías seguirán siendo difícilmente implementables en el ámbito de la sanidad pública española.