Un nuevo estudio elaborado por Redegal ha revelado que España se posiciona como líder en la adopción de tecnologías de inteligencia artificial (IA) dentro de la Unión Europea, destacando su aceleración tecnológica con un aumento de 19 puntos en el Índice de Madurez IA (IMIA) en tan solo tres años. Con un puntaje actual de 62, el país supera a Italia y Portugal, aunque Reino Unido y Alemania siguen marcando el paso con puntuaciones de 78 y 74 respectivamente. Este informe subraya que 2026 es un año crucial, ya que después de esta fecha, la integración de la IA se convertirá en una necesidad estructural para las empresas en lugar de una ventaja competitiva.
La investigación indica que el 58% de los consumidores españoles ya utiliza IA en sus decisiones de compra, lo que está llevando a sectores clave como la moda y la electrónica a sufrir caídas significativas en su tráfico orgánico. De hecho, se estima que algunas categorías están registrando disminuciones de hasta el 35% debido al auge de nuevos buscadores generativos que presentan resúmenes de información instantánea.
Además, mientras que en Europa la adopción de IA se realiza principalmente a nivel empresarial, en Latinoamérica se observa un patrón distinto y más centrado en el consumidor. México y Brasil destacan con un 70% y un 76% de uso de IA generativa, respectivamente, superando la media global. Colombia también se destaca por el mayor crecimiento del comercio electrónico en la región, con un incremento del 34.7%.
El informe de Redegal destaca varios hallazgos significativos entre 2022 y 2026. La reducción del tráfico orgánico debido a la IA está afectando visiblemente a categorías como moda y electrónica, además de que los anunciantes que han automatizado completamente sus campañas con datos propios han visto un retorno de la inversión superior en comparación con aquellos que mantienen procesos manuales. La eficiencia operativa también ha mejorado, con la generación automática de contenido que puede reducir los costos en hasta un 95%.
Redegal se describe a sí misma como una «Smart Digital Company» que busca convertir estos hallazgos en oportunidades rentables para sus clientes. Su enfoque gira en torno a la creación de soluciones complejas que integran tecnologías avanzadas, permitiendo a las empresas evolucionar de un modelo tradicional a uno más dinámico, en el que agentes autónomos optimizan decisiones en tiempo real sobre precios, inventario y atención al cliente. Esta evolución es vista como crucial para mantener la competitividad en un entorno digital cada vez más exigente.