Pau Gasol fue uno de los que revolucionó y cambió la dinámica del encuentro, entre otras cosas porque en el último cuarto y cuando su selección iba por 14 puntos por debajo llegaron sus mejores momentos, plasmados en un gran mate nada más comenzar los últimos diez minutos, aunque todos los galones hay que dárselo a Ricky Rubio que no se cansó de meter la mano a los rivales, consiguiendo cinco recuperaciones y provocado inumerables errores, pero sobretodo la clave fue la última jugada que atacaba China, ya que enrabietado por haberle señalado una falta en contra, no pitarle una falta en ataque a sus rivales, fue capaz de llegar y provocar el saque de banda, después Rudy Fernández no machacó la remontada y se tuvo que ir a la prórroga, por cierto antes se podía haber señalado un 2+1 que hubiese supuesto la quinta de Yao Ming.
En la prórroga llegó el dominio español, y el juego que se esperó durante todo el partido, y la quinta falta de Yao Ming, que parecía que nunca iba a llegar, pero al final el gigante chino se tuvo que ir al banquillo y su selección acabó perdiendo por 10 puntos.