El mes de enero de 2025 ha sido señalado como el más caluroso jamás registrado, de acuerdo con un informe presentado por la Organización Meteorológica Mundial (OMM). Esta situación alarmante fue corroborada mediante datos del Servicio Climático Copernicus, una entidad que colabora con la ONU. Las temperaturas alcanzaron un promedio de 1,75°C por encima de los niveles preindustriales y 0,79°C por encima de la media de 1991 a 2020. Este aumento se registró a pesar de la presencia del fenómeno de La Niña, que usualmente provoca un enfriamiento temporal en las aguas del océano y, por ende, unas temperaturas más bajas.
Desde el Acuerdo de París en 2015, la comunidad internacional se ha comprometido a limitar el aumento de la temperatura global por debajo de 1,5 °C en comparación con los niveles preindustriales. No obstante, el calentamiento que se observa se atribuye principalmente a la quema de combustibles fósiles, lo que ha llevado a niveles récord de gases de efecto invernadero en la atmósfera. Otros factores como la deforestación también influyen en este preocupante fenómeno.
Samantha Burgess, responsable estratégica de Copernicus para el clima, expresó su asombro por los datos de enero. Aseguró que este mes continúa la tendencia de temperaturas récord observadas en los últimos dos años, a pesar del efecto de enfriamiento temporal que conlleva La Niña en el Pacífico tropical. De hecho, estos datos revelan que enero fue el 18º mes en los últimos 19 en que la temperatura media global del aire en superficie superó en más de 1,5 °C los niveles preindustriales.
Los efectos del cambio climático se manifestaron de diversas maneras a nivel regional. En el hemisferio norte, se notaron «condiciones más húmedas que la media» en Europa occidental y ciertos sectores de Italia, Escandinavia y los países bálticos, lo que resultó en «fuertes precipitaciones» e inundaciones en varias áreas. Por otro lado, el norte del Reino Unido, Irlanda, el este de España y el norte del Mar Negro experimentaron condiciones más secas de lo habitual.
Fuera de Europa, diversas regiones también sufrieron por lluvias superiores a lo normal, lo que provocó inundaciones y daños en sitios como Alaska, Canadá, centro y este de Rusia, este de Australia, el sureste de África y el sur de Brasil. Contrariamente, el suroeste de Estados Unidos, el norte de México, Oriente Medio, Asia Central y gran parte del sur de África mostraron condiciones más secas de lo que se considera normal, reiterando la complejidad y variabilidad de los efectos del cambio climático en diferentes partes del mundo.
Fuente: ONU últimas noticias