El Villarreal salió al cesped de Celtic Park con un ánimo conformista. En ningún momento demostraron la ambición de querer la primera plaza, cosa que hubiesen conseguido con la victoria ya que el Manchester United empató con el Aalborg.
Durante los primeros minutos el «submarino amarillo» pareció implicarse en el partido, pero fue solo un espejismo porque poco después llegaba el dominio local que duró desde entonces y hasta el pitido final. Maloney remató de cabeza un centro de Brown que entró bajo palos en un dudoso claro de juego. El árbitro lo dió por bueno y los de Pellegrini se limitaron a protestar en vez de pelear el balón y evitar el tanto.
El Villarreal trató de reaccionar al gol y mientras el Celtic seguía defendiendo su fortín, y en estas llegó el mazazo del partido cuando el colegiado expulsó a Guille Franco por darle un codazo a Gary Caldwell. La superioridad fue aprovechada por el Celtic que al final de la primera parte hizo el 2-0 de la mano de McGeady, que lanzó un remate muy ajustado que no pudo detener Viera.
En la reanudación entró Nihat, recuperado de su lesión, y mostró las ganas de jugar después de tanto tiempo de reposo. A través de él llegó la primera oportunidad clara en un remate desviado por poco al saque de esquina. Y otra vez Nihat tuvo en sus botas el 2-1 cuando se plantó sólo ante Boruc, pero su remate con la pierna derecha lo repelió de forma providencial el portero del Celtic.
Con los encuentros de ayer se cierra la lista de equipos que entran a octavos de final, y el conjunto de Castellón tendrá que esperar ahora el rival que le depararán los bombos el próximo 19 de diciembre.
Imagen: Villarrealcf.es