En septiembre de 2026, el precio medio del alquiler en España alcanzó los 14,89 euros por metro cuadrado, reflejando un aumento del 0,20 % en el último mes y un incremento del 7,98 % en comparación con el mismo mes del año anterior. Estos datos provienen del informe trimestral de pisos.com, que revela cómo la situación del mercado de arrendamiento sigue tensándose debido a la escasez de viviendas disponibles.
Ferran Font, director de Estudios de pisos.com, señala que el desafío no se limita a la evolución de los precios, sino que también se debe a la falta de oferta. Esta escasez provoca que los inquilinos tengan menos margen para comparar y negociar, ya que existe una alta competencia por cada vivienda disponible. Font también menciona que las dificultades financieras que enfrentan muchos hogares para acceder a la compra de una vivienda están incentivando aún más la demanda de alquileres.
El informe indica que, aunque se implementen políticas para incrementar la oferta de viviendas, la situación del alquiler seguirá siendo complicada. Font advierte que la transformación del mercado no se puede lograr de manera rápida, ya que el crecimiento del parque público de viviendas no puede tener lugar de un día para otro.
Analizando las cifras de diferentes regiones, Madrid se posicionó como la capital más cara para alquilar, con un precio de 21,79 euros por metro cuadrado, seguida de Baleares y Cataluña. Por el contrario, las regiones más asequibles incluyen a Extremadura, Castilla y León y La Rioja. En el tercer trimestre de 2026, Aragón registró el incremento más notable en precios, mientras que Cataluña experimentó un ajuste a la baja.
Las discrepancias en las rentas son significativas entre las provincias y capitales. En términos de precios por metro cuadrado, Barcelona lidera con un costo de 30,26 euros, mientras que Palencia se sitúa en el extremo opuesto con 6,73 euros. Otras capitales económicas son Huelva y Zamora, mientras que Valladolid y Santa Cruz de Tenerife muestran aumentos significativos en sus precios de alquiler, mientras que Girona y Sevilla muestran las mayores caídas.
Este panorama refleja una realidad compleja en el mercado del alquiler en España, donde la demanda sigue superando a la oferta, generando un entorno competitivo que afecta tanto a inquilinos como a propietarios.


