El Neoclasicismo Canario: La Ilustración (sigloXVIII)

A lo largo del siglo XVIII se produce en Canarias un enorme auge económico , debido al comercio llevado a cabo con Europa (Inglaterra, Francia, Portugal, Paises Bajos, etc) Este auge económico trajo aparejado el auge cultural de las Islas, llegando aquí directamente de Francia, las ideas revolucionarias d e la Ilustración Francesa.

Como producto de este resurgir económico y cultural, Canarias tendrá figuras capitales en el terreno literario. Unos, como Cristóbal del Hoyo y sobre todo el más avanzado para su época, que fue José de Viera y Clavijo. Fuertemente influidos por Feijóo, propagan sus ideas desde Canarias.

Otros como Clavijo y Fajardo y los Hermanos Iriarte lo hacen desde Madrid.

Cristóbal del Hoyo, Vizconde del Buen Paso (1667-1762)
Este presonaje peculiar y atípico según las costumbres del momento en personas de su categoría, destacó precisamente por sus ideas avanzadas: viajero infatigable, personalidad inquieta y vasto saber. Se debe considerar como un precursor de la Ilustración Canaria, si se tiene en cuenta su postura respecto a la ciencia y a la pedagogía, y también su determinación contra cualquier forma de opresión. Fue uno de los más osados defensores de la libre expresión que produjo la intelectualidad canaria entre los siglos XVII y XVIII.

Su «Carta de la Corte de Madrid» es un alegato contra la corrupción de las altas esferas, y también un perfecto diagnóstico sobre las causas de la decadencia generalizada de aquella época. Este texto supone un documento clave para conocer el cambio de mentalidad de la burguesía de Madrid. Y en el desarrollo de esta obra se puede ver la influencia de las ideas de Feijóo. Mientras que en sus poemas es clara y evidente la presencia de Góngora. Su «Soneto al Teide» configura otro de los mitos de la literatura canaria, el «mito del Teide» o «del volcán», de gran continuidad en la literatura posterior. Otro poema destacable de los más de 60 que escribió, «Soledad escrita en la isla de Madera»

La poesía de Cristóbal del Hoyo está inscrita dentro del estilo barroco y está surcada por la vivencia del autor, una vida azarosa y llena de conflictos amorosos y de actuaciones ilícitas contra las rígidas normas del Santo Oficio y contra la nobleza, por lo que, en muchas ocasiones, el mensaje poético se torna tan vívido, expresivo y emocionante, como pocas veces se puede hallar en la poesía española anterior al romanticismo.

José de Viera y Clavijo

El más célebre escritor canario del XVIII (2.ª mitad) es José de Viera y Clavijo (1731-1813), que fue historiador, traductor, poeta, botánico y profundo humanista. A él se debe la monumental Noticias de la Historia General de las Islas Canarias, o su Diccionario de Historia Natural de las Islas Canarias. Como poeta destaca por la continuidad del mito de la selva de Doramas en su poesía. Si Cairasco enalteció mitológicamente el tópico de la Selva, y Viana lo reasumió de un modo más realista, Viera y Clavijo, como botánico, fue testigo del comienzo de un desastre natural (la tala del bosque, consumada el siglo siguiente) y así lo cantó:


Montaña de Doramas deliciosa,

Quién robó la espesura de tus sienes?

¿Qué hiciste de tu noble barbusano?

Tu palo-blanco ¿qué gusano aleve lo consumió?

Yo vi el honor y gloria de tus tilos caer sobre tus fuentes…

Otras obras suyas destacables fueron:

Los vasconautas (1766) Se trata de un poema irónico en cuatro cantos, dotado de una peculiar intertextualidad con respecto a la Divina Comedia de Dante, pues el protagonista desciende a los infiernos de la mano del caudillo aborigen Doramas, y cuyo interés radica en la especial fusión de elementos históricos y mítico-fantásticos sin apartarse del talante ilustrado de la época.

La poesía didáctica está representada por curiosos títulos como Las bodas de las plantas, Los aires fijos, Al globo aerostático, Las cuatro partes del día, etc.

Escribió, además, una tragedia de corte neoclásico, La vida de Santa Genoveva, una novela, La vida del noticioso Jorge Sargo, (lo escribió a los doce años)

Además tradujo a Racine y a La Harpe, entre otros. (En otra ocasión escribiré sobre su participación en la primera tertulia literaria celebrada en Canarias en el siglo XVIII: Tertulia de Nava)

José Clavijo y Fajardo (1726-1806), (Teguise- Lanzarote 1726-1806) Es una de las principales figuras de la Ilustración en Canarias. Formado inicialmente en Las Palmas (Leyes, Humanidades y Teología) A la edad de veinte años llega a Madrid, ciudad en la que empieza a destacar por la defensa de las ideas ilustradas más liberales. Lo más relevante de su obra es la publicación, desde 1762, del periódico El Pensador, verdadera plataforma para lanzar sus críticas a las costumbres de los españoles del siglo XVIII. Sucesos azarosos de su vida, por otra parte, quedaron inmortalizados en varias piezas teatrales de la época, entre las que destaca el Clavijo de Goethe.

Tomás de Iriarte (1750-1791), educado en Tenerife, y miembro de una saga de intelectuales, se trasladó pronto a Madrid. Además de poemas didácticos, y piezas teatrales muy celebradas en su época, este autor destaca por sus Fábulas literarias (1782), colección de más de sesenta textos cuyos protagonistas son generalmente animales y donde se mezcla el didactismo, la sátira y la preceptiva literaria. Fue una época aquella muy propicia para este tipo de escritura, pues Madrid era una sociedad rica en acontecimientos escabrosos que servían de tema para la crítica más escarnada. Pongo un ejemplo para ilustrar:

La rana y el renacuajo

En la orilla del Tajo
hablaba con la rana el renacuajo,
alababan las hojas, la espesura
de un gran cañaveral y su verdura.
Mas luego que del viento
el ímpetu violento
una caña abatió, que cayó al río,
en tono de lección dijo la rana:
«Ven a verla, hijo mío:
Por de fuera muy tersa, muy lozana,
par dentro toda fofa, toda vana.»
Si la rana entendiera poesía,
también de muchos versos lo diría.

¡Qué despreciable es la poesía de mucha hojarasca!

M.C.M. (Mari Carmen Martín)

Ir arriba