La salida en tromba de los hombres de Joaquín Caparrós sorprendió a un Madrid domirdo, que quizás Pellegrini tuvo que meter más fuerza y menos calidad, y más cuando Kaká no está en su mejor nivel y Granero realizó un gran partido la semana anterior, pero con un hombre o sin otro, en el minuto dos de partido no puedes recibir un gol en el minuto 2 de partido, ya que Llorente remató completamente solo y batió a Casillas.
Con el marcador en contra y con un Athletic echado hacía delante, tuvo varias oportunidades para aumentar la ventaja, incluso antes del gol de LLorente, Toquero y Gurpegui enviaron el balón al palo, después de los primeros quince minutos llegó la reacción del Madrid, con un Xabi Alonso sensacional repartiendo balones a los delanteros, el recital de disparos a puertas de Cristiano Ronaldo y Benzemá fueron inútiles, entre otras cosas porque Gorka Iraizoz no quería dejar un balón que entrara dentro de los tres palos.
El segundo tiempo fue un calco a los últimos minutos del primero, el Athletic buscaba salir con juego directo a Llorente, que pudo marcar otro gol, pero se quiso adornar y perdió la oportunidad, y el Madrid acechando el área rival, pero todos los balones eran lanzados fuera del área, ni la entrada de Guti, ni Granero ni Raúl, que cambió a un rebentado Benzema, no sirvió para empatar un partido.