El guión estaba más que claro desde el principio. El Real Madrid salía al Santiago Bernabéu obligado a obtener una victoria en el choque ante el Málaga de este miércoles, para evitar que el Barcelona se convierta en el campeón de la temporada 2012/13 de la Liga BBVA sin disputar partido, y también para dejar en el camino una semana bastante movida en la Casa Blanca, sobre todo a partir de varias declaraciones cruzadas.
Ya desde el inicio, el encuentro resultó favorecedor para los de José Mourinho, que lograron ponerse en ventaja gracias a una anotación del olvidado Raúl Albiol cuando apenas iban tres minutos de juego. Luego, aunque el paraguayo Roque Santa Cruz puso la igualdad, la expulsión de Sergio Sánchez demostró que el partido se inclinaba definitivamente hacia el dueño de casa, y los goles consecutivos de Cristiano y Ozil confirmaron esa presunción.
A partir de allí, todo lo que sucedió en el terreno de juego fue gracias a un buen Real Madrid, que espera entonces la final de la Copa del Rey que se disputará este fin de semana no, el otro, ante un Atlético de Madrid que llegará entonado tras vencer al Celta 3 a 1 ayer mismo. Sin embargo, volviendo al encuentro, aún restaban las anotaciones de Benzema, Modric y Di María, además del descuento de Antunes, para configurar ese 6 a 2 final, que incluyó la lesión de Willy Caballero.
En cualquier caso, lo que parece seguro es que el Real Madrid disputará la Champions League de la temporada que viene, haciéndolo incluso desde el segundo puesto, lo que le permitirá evitarse la disputa de la fase previa, que casi siempre molesta a los entrenadores por detener la pretemporada de sus conjuntos. En tanto, el Málaga comienza a cerrar una enorme temporada en lo deportivo, con la incógnita de lo que sucederá en lo económico a partir de junio.