El equipo de Schuster salió a presionar muy arriba a su rival, intentaba que no pudieran llegar balones claros a Ashavin, puesto que sabían que si la estrella no tenía el balón la defensa iba a estar más tranquila, pero lo que no pensaba nadie que a los cuatro minutos una jugada iba a acabar en el primer gol, y es que Rubén De La Red abrió de forma impresionante el balón a Rafael Van Der Vaart, que hizo el pase de la muerte y Hubocan no supo despejar con la derecha e introdujo el balón en su portería.
A partir de ese momento el Zenit se hizo dueño del balón, entre otras cosas porque Pepe y Cannavaro retrocedían en exceso, eso hacía que tuvieran más espacio los rusos, y una jugada de la estrella del equipo por la banda derecha significó el empate, el autor fue Danny que se adelantó a Heinze, aunque sin tiempo para celebrarlo, llegó Van Nistelrooy para poner otra vez el marcador en su sitio.
Después del descanso el equipo blanco aguantó los ataques de su rival, y salían al contragolpe, hasta que el físico aguantó, a partir de ese momento se echaron muy atrás y comenzaron los lanzamientos y despejes bajo los palos, al final la fortuna y las decisiones del árbitro, ya que los jugadores del Zenit reclamaron dos o tres penaltis, hicieron que el marcador no se moviera y los tres puntos viajaran a Madrid.