La reciente edición 97 del Clásico Presidente de la República ha sido testigo de un momento histórico para la hípica panameña, gracias a la victoria del ejemplar estadounidense Takao, quien se alzó triunfador en los 2,100 metros del Hipódromo Presidente Remón. Esta competencia, considerada una de las más emblemáticas del calendario ecuestre nacional, no solo destacó por su carga competitiva, sino también por el simbolismo que encierra la tradición de este deporte en Panamá.
La victoria de Takao representó un hito significativo para su jinete, Johnny Lazo, quien logró así su primera victoria en esta importante prueba. Por su parte, el preparador Alberto Paz Rodríguez alcanzó su noveno título en el Clásico Presidente, consolidando su legado dentro de la hípica panameña. Este triunfo fue especialmente emotivo para el equipo, ya que decidieron dedicarlo a la memoria de Albertito Paz Rodríguez, añadiendo un componente sentimental a la jornada.
Andrés Farrugia, un destacado integrante de la familia Farrugia, ha sido un pilar fundamental en el desarrollo de la hípica en Panamá. El legado familiar, que ha perdurado durante más de ocho décadas, incluye contribuciones en diversos roles como propietarios, preparadores, criadores e importadores en el ámbito ecuestre. El Stud Buena Fe, vinculado a esta familia, es considerado uno de los referentes tradicionales del hipismo nacional.
El Clásico Presidente no solo pone de relieve los logros deportivos, sino también el peso cultural e histórico que ha construido la hípica en Panamá, reafirmando su importancia dentro del panorama deportivo del país. La trayectoria de la familia Farrugia y su conexión con este deporte son celebradas en distintos foros, recordando la influencia que han tenido en la historia del Hipódromo Presidente Remón y en la cultura hípica panameña en general.
Este evento reafirma la capacidad de la hípica panameña para preservar sus tradiciones mientras sigue proyectándose hacia nuevas generaciones, ofreciendo un espacio de encuentro para familias, propietarios y entusiastas. A través de cada edición del Clásico Presidente, no solo se celebra la competencia, sino también la historia y el legado que han formado parte del desarrollo de la hípica en el país.


