Un reciente estudio de Gi Group Holding revela cambios significativos en las prioridades laborales de la Generación Z, un grupo que está redefiniendo las expectativas en el entorno profesional. Según el informe, más de la mitad de los centennials, exactamente el 51,8%, estaría dispuesto a cambiar de empresa si se les ofreciera un salario más competitivo. Este dato sugiere que la compensación económica es un factor clave en su toma de decisiones, pero no es el único.
La investigación también señala que el 20% de los jóvenes dejaría su trabajo si se enfrentara a una cultura laboral tóxica, mala comunicación interna o liderazgo inadecuado. A pesar de las preocupaciones por el teletrabajo, sólo un 16,5% considera que la falta de opciones en este ámbito sería un motivo suficiente para cambiar de empleo, indicando que otros aspectos del ambiente laboral son percibidos como más críticos.
La Generación Z se caracteriza por su enfoque en la búsqueda de equilibrio entre el trabajo y la vida personal, así como en la estabilidad emocional y profesional. El 45,2% de los encuestados percibe el mercado laboral como precario y el 43,1% siente que es complicado acceder a un empleo. Además, el 38,4% considera que hay pocas oportunidades de crecimiento a largo plazo.
Silvia Martínez, People & Culture Director de Gi Group Holding, sostiene que la Generación Z está cuestionando las condiciones laborales más que el valor del trabajo en sí, demandando estabilidad y bienestar. Esta actitud se traduce en un comportamiento más selectivo al momento de aceptar ofertas de empleo: cerca del 65,7% de los jóvenes admitió haber rechazado alguna propuesta en el último año, citando razones como horarios incompatibles, salarios inadecuados y falta de estabilidad.
El estudio también resalta que el acceso al empleo sigue estando fuertemente influenciado por las redes de contactos, con un 21,8% de los jóvenes obteniendo su primer trabajo a través de contactos personales o familiares, superando a los portales de empleo y plataformas digitales.
Respecto a las expectativas, la investigación indica que un 15,7% de los centennials no tenía expectativas claras antes de entrar al mercado laboral, y muchos sienten que sus carreras avanzan más lentamente de lo que esperaban, con un 65,6% reportando esa sensación.
Además, el informe destaca que la definición de éxito profesional ha cambiado notablemente, priorizando aspectos como la salud mental y el tiempo para la vida personal. Un 47,6% aún considera que un salario acorde es esencial; sin embargo, un 45,4% valora la necesidad de tiempo personal y un 44,6% subraya la relevancia del bienestar emocional.
Por otra parte, se observa un fenómeno de disposición al sacrificio por parte de los jóvenes para avanzar en sus carreras, donde un 34,4% estaría dispuesto a renunciar a parte de su tiempo libre. Este comportamiento varía según el género y la edad, reflejando diferencias en las prioridades de hombres y mujeres centennials.
En resumen, la Generación Z entra al mercado laboral con expectativas altas pero también con una notable incertidumbre, haciendo hincapié en la importancia de equilibrar su vida personal con su desarrollo profesional. Las empresas que logren adaptarse a estas nuevas demandas estarán mejor posicionadas para atraer y retener talento joven.

