Emery se fue con una media sonrisa, por un lado contento porque su equipo consiguió ganar un partido difícil fuera de casa y encima con un gol de Morientes, pero por otro triste por la lesión de Villa, y es que nadie entiende que al asturiano entrara al terreno de juego en los últimos diez minutos, ya que era un riesgo innecesario y de hecho le costó muy cara la osadía, y más si no puede jugar este finde.
Un equipo plaga de suplentes no pudo sentenciar la eliminatoria en el Sardinero, y eso que tuvieron oportunidades para conseguir una goleada ante el Honka Espoo, pero tan solo Jonathan Pereira consiguió batir la portería rival.
El Sevilla tiene un pie en la liguilla gracias a un gol de Luis Fabiano en el último suspiro de partido, porque cuando el partido agonizaba marcó el segundo gol en una posición algo ilegal, antes a los cinco minutos de partido Capel consiguió abrir el marcador y llevar la alegría las gradas.