La reanudación de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán ha provocado este jueves una paralización casi total del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, donde aproximadamente 6000 marinos se encuentran atrapados a bordo de cientos de buques. Esta situación ha generado una creciente alerta entre los países del Golfo, que temen nuevos ataques en la región.
El Consejo de la Organización Marítima Internacional (OMI) ha expresado su condena hacia las «amenazas continuas» por parte de Irán, así como los supuestos ataques contra varios Estados del Golfo y sus aguas territoriales. Esta preocupación coincide con la alarma manifestada el miércoles por el Secretario General de la ONU, António Guterres, quien advirtió sobre la escalada de enfrentamientos entre Washington y Teherán.
En respuesta a la crisis, el Consejo de la OMI se reunió a solicitud de varios países, incluyendo Bahréin, Francia, Alemania y Arabia Saudita, para abordar la protección de las «rutas marítimas vitales». En una declaración, se subrayó el impacto que esta situación está teniendo en la navegación, especialmente en el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el suministro mundial de energía.
Arsenio Dominguez, el Secretario General de la OMI, enfatizó la necesidad de evitar todo tránsito por el estrecho «hasta que existan las condiciones de seguridad necesarias». Además, anunció que la evacuación de los marinos varados continúa suspendida, a pesar de que hasta ahora se han evacuado 136 buques y 2900 marinos.
Según informes de las autoridades sanitarias iraníes, los recientes intercambios hostiles han dejado un saldo de al menos 14 muertos en los últimos días y decenas de heridos en ataques registrados en cinco provincias. Los ataques del martes en el estrecho de Ormuz también provocaron un aumento temporal del precio del petróleo, que se ha estabilizado en torno a los 77 dólares por barril, por encima de los niveles anteriores al conflicto.
Esta escalada de tensión se produce tras el presunto ataque a tres buques mercantes que transitaban por el estrecho, a pesar de un acuerdo de tregua firmado entre Irán y Estados Unidos el 17 de junio. Este memorando de entendimiento establecía la «terminación inmediata y permanente de las operaciones militares en todos los frentes» y un plazo de 60 días de negociaciones para alcanzar un acuerdo final sobre temas como el enriquecimiento de uranio por parte de Irán, que debía reafirmar su intención de no desarrollar un arma nuclear.
El acuerdo también contemplaba la reapertura del estrecho de Ormuz a todo el transporte marítimo y un alivio de las sanciones impuestas a Irán por parte de Estados Unidos y el Consejo de Seguridad de la ONU. Cabe recordar que por esta estratégica vía marítima transita aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas, siendo habitual que unos 130 buques comerciales la crucen diariamente antes del estallido del conflicto.
Fuente: ONU últimas noticias


