En los primeros minutos se vio a un Barcelona más nervioso, buscaba muy rápido la portería rival, pero sin las ideas muy clara, hasta el punto que Messi, cada vez que pillaba el balón, intentaba jugada personal, el susto llegó en un regalo de Márquez, partido para olvidar el del mexicano porque después se rompió el menisco, a Drogba, pero el marfileño no supo batir a un inspirado Víctor Valdes, que sacó el balón en dos ocasiones.
Con el paso de los minutos, sobretodo en el segundo tiempo, el Barcelona acorraló al Chelsea, pero las oportunidades no eran excesivamente claras, quitando la de Samuel Eto’o, que con algo de suerte se llevó el balón ante Terry y se plantó ante Cech, pero no supo ver al lado donde Iniesta entraba solo, Bojan Krkic también tuvo un remate de cabeza, pero tampoco fue a los tres palos, así que el Barcelona irá a Stamford Bridge, con todas las espadas en alto y sin Puyol ni Márquez.