En esta ocasión los hombres de Joaquín Caparrós si que estuvieron acertados, se notaba que ni el césped artificial era un problema para cambiar el estilo de juego, ya que el andaluz decidió que los once que salieron al campo fueran a morder arriba, a buscar el balón y tocar mucho, esto soprendió al Young Boys, que no estuvo tan eficaz como en el partido de ida en San Mamés.
La salida fue bastante buena, aunque o mejor de todo fue el gol anotado por Llorente a los 26 minutos de partido que gracias a la asistencia de Yeste puso el primer gol en el marcador, antes Gorka Iraizoz tuvo que emplearse a fondo, hay que recordar que el portero explotó hace un par de temporadas en esta competición defendiendo la camiseta del Español.
Otro de los debutantes fue De Marcos, que también puso su granito de arena en este partido, aunque si se tiene que destacar Susaeta, parecía un veterano, pero nadie podía ceritifcar la victoria, puesto que la gloria era para un chaval de 16, Iker Muniain, enganchó una volea tras un córner y ponía la emoción, puesto que el Athletic de Bilbao estaba clasificado en ese momento.
Los últimos quince minutos fueron de mucha incertidumbre, los balones colgados llegaban una y otra vez a la portería de Gorka, que se convertía en el heroe, pero no pudo parar el balón que tocaba Frimpong, que hacía más agonioso los últimos minutos de partido, pero no hubo tiempo para la sorpresa.