Esto son de los partidos que se dicen que pasa una vez en la vida, son de los encuentros que el resultado no suele pasar casi nunca, entre otras cosas porque el conjunto azulgrana podría haber goleado al Arsenal, haber sentenciado la eliminatoria gracias a un juego casi perfecto, tan solo le faltó el gol en los primeros cuarenta y cinco minutos donde los hombres de Guardiola dominaron una y otra vez a los de Wegner, pero el balón no quiso entrar, eso sí, en los primeros veinte minutos del segundo tiempo Ibrahimovic se encargó de marcar dos tantos, después llegó la remontada impensable y que deja la eliminatoria abierta, aunque no creo que el Barcelona tenga problemas para pasar la eliminatoria.
Después de un primer tiempo sensacional, donde Cesc Fabregas vio la tarjeta que le impediría jugar en el Camp Nou, y donde el Arsenal estuvo perdido en el campo, llegó el arranque del segundo con un gol sensacional de Ibrahimovic, que picó el balón ante la salida de Almunia, de esta manera el sueco rompía la maldición inglesa, puesto que hasta el partido de ayer no había conseguido marcar a un equipo inglés, después rubricó su gran partido con otro gol.
Así que con el 0-2 parecía todo sentenciado, hasta que Walcott recortó distancias y las esperanzas llegaron, unas esperanzas que se culminaron con el gol de Cesc Fabregas desde los once metros, el catalán, que no jugará el partido de ida, se hizo daño al lanzar la pena máxima y se tirará un tiempo en el dique seco, por cierto Puyol tampoco jugará la vuelta al ver la roja directa.