En 2023, solo el 8% de las empresas en la Unión Europea (UE) con 10 o más empleados utilizaron tecnologías de inteligencia artificial (IA) para conducir sus negocios, según datos recientes. Este hallazgo se desprende de un artículo actualizado en las estadísticas explicadas sobre el uso de IA en las empresas europeas.
La inteligencia artificial se describe como sistemas que emplean tecnologías como minería de texto, visión por computadora, reconocimiento de voz, generación de lenguaje natural, aprendizaje automático y aprendizaje profundo para reunir y/o utilizar datos con el fin de predecir, recomendar o decidir—con diversos niveles de autonomía—la mejor acción para alcanzar objetivos específicos.
Las cuotas más altas de empresas de 10 o más empleados que utilizan tecnologías de IA se registraron en Dinamarca (15,2%), Finlandia (15,1%) y Luxemburgo (14,4%). En contraste, las cifras más bajas se observaron en Rumania (1,5%), Bulgaria (3,6%) y Polonia y Hungría (ambos con 3,7%).
Cuando se examina el tipo de tecnología de IA empleada por estas empresas, la automatización de distintos flujos de trabajo o la asistencia en la toma de decisiones (automatización de procesos robóticos basado en IA) lidera la lista con un 3% de adopción. Le siguen el análisis del lenguaje escrito (minería de textos; 2,9%) y el aprendizaje automático (por ejemplo, aprendizaje profundo; 2,6%).
Otras tecnologías de inteligencia artificial utilizadas incluyen la conversión del lenguaje hablado a formato legible por máquinas (reconocimiento de voz; 2,5%), la identificación de objetos o personas basándose en imágenes (reconocimiento y procesamiento de imágenes; 2,2%), la generación de lenguaje escrito o hablado (generación de lenguaje natural; 2,1%) y la habilitación de movimiento físico de máquinas mediante decisiones autónomas basadas en la observación del entorno (robots autónomos, vehículos autónomos y drones autónomos; 0,9%).
Estas estadísticas revelan una adopción desigual de tecnologías de inteligencia artificial en la UE, destacando la diferencia considerable entre los países líderes y rezagados en la implementación de IA en el ámbito empresarial.