Con la llegada del periodo estival, muchas familias optan por ausentarse de sus viviendas durante sus vacaciones, lo que puede convertirse en un motivo de preocupación si no se toman precauciones adecuadas. Antes de cerrar la puerta y desconectarse de la rutina diaria, es común asegurar que las ventanas están correctamente cerradas, activar el sistema de alarma o encargar a un familiar que recoja el correo. Sin embargo, uno de los aspectos más críticos que frecuentemente se pasa por alto es la revisión del estado de la impermeabilización del edificio.
Una pequeña fisura en la cubierta, un canalón obstruido o un sistema de impermeabilización en mal estado pueden desencadenar filtraciones, humedades o goteras tras una tormenta estival. Lamentablemente, la mayoría de los propietarios no detectan estos problemas hasta su retorno, momento en el cual los daños pueden ser sustancialmente mayores y las reparaciones resultan más complicadas y costosas.
Eagle Waterproofing, una empresa especializada en soluciones de impermeabilización, recomienda a los propietarios dedicar tiempo a revisar ciertos puntos clave antes de dejar su hogar. Entre las acciones sugeridas se incluyen comprobar que los canalones y desagües estén limpios, inspeccionar las juntas y perímetros de la cubierta en busca de fisuras, eliminar objetos que pudieran obstaculizar el flujo de agua y asegurar una adecuada ventilación para prevenir la acumulación de humedad.
Gemma Mogas, Socia y General Manager de Eagle Waterproofing Ibérica, subraya que la impermeabilización debería integrarse en cualquier revisión preventiva del inmueble. «Cuando nos marchamos de vacaciones, nos centramos en proteger nuestros hogares de robos, pero rara vez verificamos el estado de la cubierta. Una simple fisura o un desagüe obstruido pueden ocasionar daños significativos tras una tormenta. Tomarse unos minutos para realizar una revisión puede evitar problemas mucho más costosos al regresar», explica Mogas.
Además, Eagle Waterproofing desarrolla soluciones de impermeabilización líquida para obras nuevas y rehabilitación, destacando su sistema ULTRAFLEX, que ofrece protección eficaz sobre diversas superficies y cuenta con una vida útil certificada de más de 25 años. «La impermeabilización no debe considerarse solo como una reparación, sino como una inversión para asegurar la durabilidad del edificio. Actuar antes de que surjan filtraciones ayuda a reducir costos de mantenimiento, protege la estructura y prolonga la vida útil de la cubierta», añade la gerente.
Aunque muchas intervenciones en impermeabilización se llevan a cabo tras la aparición de filtraciones, la prevención se mantiene como la estrategia más efectiva para evitar complicaciones mayores. «El mejor momento para impermeabilizar es antes de que surjan problemas. Una vez que las filtraciones se hacen visibles, es probable que el daño ya haya comenzado. La prevención es la solución más eficaz y económica», concluye Mogas.
Las soluciones de Eagle Waterproofing están diseñadas para proteger viviendas, comunidades de propietarios y edificios industriales contra la lluvia y el calor, y la empresa cuenta con una presencia internacional en más de 20 países, con distribuidores y aplicadores en Europa, Estados Unidos, Oriente Medio, Sudeste de Asia y Australia.


