Hoy se inicia uno de los puentes más largos del año y muchos de vosotros ya tenéis planeados vuestros viajes. Serán millones los desplazamientos que se llevarán a cabo en estos días, lo que supone grandes problemas a la hora de circular por nuestras carreteras. A esto, hay que sumarles las malas costumbres que tenemos los conductores cuando nos ponemos al volante, y que puede traducirse en importantes problemas por lo que se recomienda prestar especial atención. Por un lado, mantener la distancia de seguridad marca la diferencia entre sufrir o no un accidente, y, por tanto, sus consecuencias. Por otro lado, el mal conocido como síndrome del carril izquierdo está generando la necesidad de endurecer la vigilancia y las sanciones, según la DGT.

Mantener la distancia de seguridad

A la hora de determinar la distancia de seguridad correcta, debemos tener en cuenta varios factores. Por un lado el tiempo de reacción, que es el periodo comprendido entre la percepción del peligro y el inicio de la respuesta. Y en segundo lugar, la distancia de frenada, que es lo que tarda nuestro coche en detenerse completamente desde que pisamos el freno.

Se ha comprobado que una persona tarda de media 0.75 segundos en reaccionar ante un imprevisto, un tiempo que va en aumento a medida que aumenta la fatiga o el sueño. A una velocidad de 120km/h analizando el tiempo de reacción, la distancia de frenada será de 25 metros aproximadamente. Se estima con estas cifras que un coche puede frenar por completo a 65-70 metros si circula a una velocidad de 120 kilómetros hora.

Según el artículo 54 del Código de Circulación, se aplicará una sanción a quien circule sin respetar un espacio libre que le permita detenerse sin colisionar, en el caso de frenada brusca del que le precede. A pesar de que no se establece una distancia mínima, recaerá en el propio conductor la responsabilidad de considerar si el vehículo se podrá detener de forma segura o no.

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El síndrome del carril izquierdo

Habitualmente, los españoles solemos respetar las señales de circulación, al igual que circulamos a la velocidad recomendada, aunque siempre hay excepciones.  Pero si hay una cosa que no hacemos bien, es la de utilizar el carril adecuado para circular. Muchos se posicionan en el carril de la izquierda y no lo dejan en todo el trayecto. Circular por el carril incorrecto, puede acarrear una multa de 200 €.

 

Según el artículo 31 del reglamento de circulación: “se circulará normalmente por el carril situado más a su derecha, si bien podrá utilizar el resto de los carriles de dicho sentido cuando las circunstancias del tráfico o de la vía lo aconsejen, a condición de que no entorpezca la marcha de otro vehículo que le siga”.

Utilizar este carril izquierdo se está convirtiendo en una práctica cada vez más habitual por lo que se están produciendo aumentos de las retenciones, frenazos y el número de accidentes de tráfico. Como norma general, todo el mundo debería utilizar el carril derecho salvo en las maniobras de adelantamiento.