El próximo domingo día 31 de mayo, se celebrará el Día Mundial sin Tabaco, un día que pretende recordar los riesgos que tiene este producto sobre nuestra salud. Debido a esta celebración, desde el portal Acierto han querido comparar cómo sería la vida con y sin tabaco.
Las consecuencias del tabaco
Lo primero que hay que saber, es que el tabaco deja 52.000 muertes cada año en nuestro país. El 24% de la población española fuma, una población que cada vez empieza antes y que no se ha visto disuadida por los cambios legislativos de los últimos años.
Las cifras son escalofriantes si tenemos en cuenta los riesgos asociados a su consumo continuado: adicción, ansiedad, aumento del riesgo de cáncer, desarrollo de problemas cardiovasculares varios, problemas pulmonares y respiratorios en general, disminución del sentido del olfato y un largo etcétera.
8 de cada 10 intentan dejar de fumar
El lado positivo, es que cada vez la población está más concienciada. De hecho, 8 de cada 10 fumadores han intentado dejar este hábito, poniendo medidas para conseguirlo. El problema es que el 58% fracasa en su intento.
Las conclusiones del análisis indican también que el 41% de quienes han querido abandonar el tabaco sin éxito se han puesto manos a la obra entre una y dos veces, mientras que el 17% restante ha tratado de hacerlo en más de tres ocasiones. Los métodos más habituales son los parches de nicotina, los chicles de nicotina e incluso la hipnosis y otras terapias.
Ahorro: comparativa con y sin tabaco
Tampoco podemos perder de vista el ahorro que supone dejar de fumar, otra de las grandes razones para hacerlo. Según los cálculos de Acierto y teniendo en cuenta cuenta el precio de la cajetilla de tabaco, que actualmente ronda los 4,50 euros. Lo que vendría a suponer un gasto de unos 1.800 euros anuales para aquellos que consuman alrededor de una al día; y un 14% del presupuesto medio anual de un español. Es decir, que en 10 años se ahorrarían más de 18.000 euros solo en cigarrillos.
Si les añadimos costes adicionales como los chicles y pastillas contra el mal aliento, los de cambiar las cortinas ennegrecidas por el humo, tratamientos dentales y otros gastos derivados -variables-, la cifra asciende a los 23.557 euros por década.
El seguro de salud, una ayuda para dejar de fumar
Llegados a este punto, contar con un seguro de salud puede ayudarnos a abandonar esta costumbre tan dañina. Muchas compañías complementan su atención médica “convencional” con otros servicios relacionados con la salud y el bienestar. Estos pueden ser de lo más variado: desde una relajante sesión de spa hasta clases de yoga, pasando por un programa de deshabituación al tabaco.
Lo hace DKV con su Club Salud & Bienestar. Los asegurados de la compañía que necesiten ayuda para dejar el tabaco pueden contar con diferentes terapias, como acupuntura o hipnosis. La aseguradora también ofrece valiosa información sobre este y otros temas relacionados con el cuidado de la salud a través de su espacio virtual Quiero cuidarme.
Adeslas hace lo propio con programas preventivos como su Plan de Prevención del Riesgo Cardiovascular en el que brinda apoyo a sus asegurados para, entre otros aspectos, eliminar el tabaco de sus vidas para tener una buena salud cardiovascular.
Sanitas, por su parte, desarrolla en las Clínicas Milenium de Madrid y Barcelona un completo programa para dejar de fumar. Este incluye todo tipo de tests y mediciones, además de un control de seguimiento durante varios meses.