En la primera mitad del año 2026, el precio medio del gas para consumidores no domésticos en la Unión Europea se situó en €0,06 por kilovatio-hora (kWh). Esta cifra representa un incremento del 1,8% en comparación con la segunda mitad de 2025, aunque se observa una caída del 6,7% respecto al mismo periodo del año anterior, 2025. Los impuestos representaron el 16,4% del precio total en la primera mitad de 2025, bajando al 15,9% en la segunda mitad de ese año, antes de aumentar nuevamente al 17,5% en el primer semestre de 2026.
Estos datos se refieren a consumidores no domésticos con un consumo anual que oscila entre 10.000 y 100.000 gigajulios (GJ). Entre los países del bloque, Suecia, Finlandia y los Países Bajos registraron los precios más altos, alcanzando €0,11, €0,09 y €0,08 por kWh, respectivamente. Por otro lado, Bulgaria y Bélgica destacaron como los países con los precios más bajos, ambos situados en €0,04 por kWh.
Un análisis más detallado revela que en la primera mitad de 2026, 24 de los 25 países de la UE con datos disponibles informaron disminuciones en los precios del gas para consumidores no domésticos en comparación con el mismo periodo de 2025. Las principales caídas se observaron en Bélgica y Francia, con un descenso del 13,1%; seguidas de Lituania (-12,5%), Hungría (-11,6%) y Bulgaria (-10,8%). La única nación que experimentó un incremento fue Suecia, con un leve aumento del 3,1%.
Estos cambios reflejan una tendencia significativa en el mercado de la energía en Europa, donde la política energética y los precios de los combustibles fósiles están en el centro del debate político y social, especialmente en el contexto de un creciente enfoque en la sostenibilidad y la transición hacia fuentes de energía renovables.


