Un reciente estudio de GoStudent ha revelado que un alto porcentaje de padres y madres en España, el 88%, aboga por establecer restricciones en el uso de chatbots de inteligencia artificial (IA) por parte de adolescentes. Ante esta demanda, el 38% de los encuestados se pronuncia a favor de prohibir completamente el uso de estas herramientas por menores de 16 años. Esta preocupación se justifica en parte por el uso creciente de estos sistemas por parte de los jóvenes, quienes recurren a ellos no solo para preguntas académicas, sino también para expresar sus emociones.
El estudio, que incluyó a 1.000 participantes —500 padres y 500 adolescentes de entre 11 y 17 años—, revela que el 43% de los adolescentes ha utilizado chatbots para hablar sobre sus sentimientos, tales como la soledad, la ansiedad o la tristeza, antes de abordarlo con un adulto de confianza. Además, el 28% de estos jóvenes ha tenido múltiples conversaciones de este tipo con la IA.
Entre los temas que abordan los adolescentes con los chatbots, los relacionados con la presión académica y los conflictos en el colegio son los más frecuentes, con un 42% de menciones. También son comunes las consultas sobre amigos o relaciones (21%) y sobre salud mental (9%). Las razones por las que los menores optan por estos sistemas son diversas. Un 29% considera que un chatbot proporciona respuestas más rápidas, un 28% aprecia su disponibilidad continua, y un 22% destaca la privacidad, expresando que no comparten lo que dicen con nadie más respecto a sus conversaciones.
Un dato relevante es que el 66% de los menores que han conversado con chatbots sobre sus emociones ha seguido, al menos una vez, alguno de los consejos recibidos. Sin embargo, el 43% de ellos no ha compartido esta experiencia con ningún adulto. Existe una notable desconexión entre lo que los padres creen saber y lo que sus hijos realmente experimentan; el 57% de los padres aseguró no haber sido informado de que su hijo había hablado con un chatbot sobre sus sentimientos.
La inquietud de las familias se manifiesta, por tanto, en la necesidad de regular el acceso de los menores a estas tecnologías. Las principales preocupaciones entre los progenitores incluyen el temor a que los adolescentes se tornen dependientes de la IA (30%) y que sigan recomendaciones potencialmente inexactas (28%).
Felix Ohswald, CEO de GoStudent, subraya la importancia de que los jóvenes comprendan las limitaciones y el funcionamiento de estas herramientas digitales. Para él, la IA puede ser útil para el aprendizaje, pero no debería reemplazar la interacción con adultos responsables. Es esencial que se fomente un pensamiento crítico en los adolescentes respecto a las respuestas que obtienen de estos sistemas.


