Lo que hace que la novela sea interesante es, precisamente, el hecho de recuperar un género que estaba un poco olvidado, pero que tiene una carga analítica y reflexiva muy intensa, y que permite hacer paralelismos con situaciones actuales. Juli Zeh utiliza una narrativa fragmentada con continuos saltos entre personajes (algunos reales, otras creaciones ficticias de la protagonista) y entre momentos (presente y pasado) que obliga al lector a tener un papel más activo a la hora de construir la historia. Afortunadamente tanto los personajes como el desarrollo de la historia entran dentro del ya conocido en este tipo de historias. También ayuda que el estilo de la autora es sintético, va al grano y no pierde el tiempo en extensas descripciones que afectarían negativamente al ritmo de la historia.

Entre los aspectos negativos de la novela podríamos destacar que hay algunos temas que quedan por explorar: el sistema queda poco definido y hay relaciones entre personajes que están poco elaboradas. Esto supone que temáticamente no consiga algunas de las metas que se propone desde el comienzo. Sin embargo, El Método es un fantástico ejercicio de ciencia ficción realista, que permite reflexionar sobre los grises de nuestro mundo y disfrutar con una literatura elaborada. y que pide al lector un poco de implicación. Una autora que resulta todo un descubrimiento y que nos proporcionará grandes obras en un futuro nada lejano.

Fuente: la maja descalza

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