En 2022, la Unión Europea trató aproximadamente 1.992 millones de toneladas de residuos, de los cuales el 61,4% se recuperaron y el 38,6% se dispusieron. Desde 2004, el incremento en la cantidad total de residuos tratados ha sido leve, apenas un 5%. Sin embargo, la cantidad de residuos recuperados ha ascendido un notable 40,6%, pasando de 870 millones de toneladas a 1.223 millones de toneladas. Este notable crecimiento en la recuperación de residuos se debe al reciclaje, la operación de relleno y la incineración con recuperación de energía. Contrariamente, la cantidad de residuos destinados a disposición disminuyó de 1.027 millones de toneladas en 2004 a 769 millones en 2022, lo que representa una reducción del 25,1%.
En términos generales, el 61,4% de los residuos de la UE fueron sometidos a operaciones de recuperación, distribuidos en reciclaje (40,8% del total tratado), relleno (14,2%) y recuperación de energía (6,4%). El restante 38,6% fue a parar a vertederos (30,2%), incineración sin recuperación de energía (0,4%) u otras formas de disposición (8,0%).
No obstante, las cifras generales esconden notables diferencias entre los países miembros en sus métodos de tratamiento de residuos. Italia lideró con el mayor porcentaje de reciclaje del 85,6%, seguida de Bélgica y Eslovaquia, ambas con un 68,3%. En el extremo opuesto, los métodos de disposición como los vertederos prevalecieron en Rumania (93,8%), Bulgaria (93,0%) y Finlandia (81,0%).
Este panorama resalta progresos significativos en el enfoque europeo hacia la recuperación de residuos, aunque subraya la necesidad de aunar esfuerzos para lograr una gestión más uniforme y eficiente en toda la Unión Europea.