‘Cowboys & Aliens’, la fusión de la sesión doble

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Exceptuando Iron Man 2, enferma de la ya popularmente conocida como el “síndrome de Los Vengadores”, Jon Favreau ha demostrado que es un director que sabe aprovechar al máximo el material que maneja y es capaz de darles una plusvalía a películas de consumo rápido y entretenimiento ligero. Sin embargo con Cowboys & Aliens se supera, porqué seguramente nadie jamás se había tomado tan en serio algo que lo es tan poco. De acuerdo que es una adaptación libérrima de la novela gráfica de título homónimo, pero la simple idea de la remezcla de dos géneros de naturaleza tan distinta evoca irremediablemente a gamberrada concebida para amantes de la programación doble de serie B con tiempo para ver sólo una película.

No obstante, la seriedad imprimida por Favreau a través de una alta dosis de épica y una perfecta distinción entre lo normal (el medio oeste) y lo extraordinario (los aliens) equilibran la película y homogenizan el cóctel. En este sentido es muy agradecida una primera media hora sin que aparezca ni un platillo volante para describir con un clasicismo sorprendente la recreación moderna del paisaje fordiano con una destreza que hubieran firmado el propio Ford o clásicos como John Sturges o Henry King.

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En lugar de bombardear con el planteamiento alocado al que invita el título, Cowboys & Aliens se desarrolla con la normalidad de un western aliñado con un elemento invasor, como si los aliens llegaran a la granja de Sin Perdón, se llevaran a la chica de Centauros del Desierto o pusieran a prueba la leyenda del forajido en El Pistolero.

Los elementos arquetípicos del western y sus temas recurrentes se reproducen y se fusionan con los elementos y temas propios de la ciencia ficción con tanta facilidad que casi resulta imperceptible. El pistolero forajido y solitario se convierte en el héroe de masas, el patriarca terrateniente pasa de ser un posible villano a ser la mano derecha del protagonista (especialmente épico resulta Harrison Ford en este papel), la prostituta salva el corazón del pistolero a la vez que se convierte en una guía hacia la victoria y una historia tan típica del oeste como es la transición del salvajismo a la civilización es, a la vez, el relato de la liberación de la raza humana de las garras de unos monstruos invasores.

El único obstáculo que uno debe salvar para abordar Cowboys & Aliens sin riesgo a la insatisfacción es aceptar sin paliativos la absurdidad de su planteamiento, pues el premio de disfrutar de un entretenimiento alienante que combina la clase del mejor western, la espectacularidad del sci fi y la demencia resultante de la mezcla bien lo merece.

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