Tras las decisiones acordadas, los representantes de los clubes presentes en la reunión expresaron sus posturas ante lo sucedido y se comprometieron a colaborar y trabajar conjuntamente para evitar que vuelvan a producirse incidentes de esta naturaleza, acordando las siguientes conclusiones:
– Declarar la conveniencia de la aplicación estricta de las normas de seguridad en las instalaciones deportivas, dando traslado al Juez Único de Ética y Disciplina Interna de la LNFS de todos los incumplimientos.
– Adquirir el compromiso de la colaboración absoluta entre todos los clubes, para adoptar aquellas medidas de seguridad y de control de aficionados.
– Evitar todo tipo de declaraciones que alteren la normal convivencia entre los asociados, solicitando a tal fin la colaboración de los medios de comunicación.
– Creación de una comisión de trabajo que analice cualquier incidente y aporte las mejoras de cara a próximas temporadas.
– Velar por el debido comportamiento deportivo antes y durante los encuentros de los jugadores, entrenadores, técnicos, auxiliares y dirigentes de los clubes.
Tras estos compromisos habrá que ver si los clubes con los acuerdos y sobre todo si los aficionados también se dan cuenta de que el deporte es para disfrutar y no para disparar la violencia en las canchas. En el fútbol sala ya son demasiados los actos vandálicos a recordar y por delante queda un gran espectáculo.