Cirugía de Mohs: Tratamiento Preciso para el Cáncer de Piel que Conserva Tejido Sano

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La cirugía de Mohs permite tratar determinados cánceres de piel con precisión para poder conservar el máximo tejido sano 

Con motivo del Día Europeo de la Prevención del Cáncer de Piel, la doctora Irati Allende, especialista en Dermatología Quirúrgica y Cirugía de Mohs en el Hospital Quirónsalud Bizkaia, enfatiza la crucial necesidad de proteger nuestra piel y de estar alerta ante lesiones que experimentan cambios, presentan sangrado o no cicatrizan.

La piel, a lo largo de la vida, acumula daños debido a la exposición solar. Las quemaduras y las exposiciones intensas a la radiación ultravioleta pueden desencadenar la aparición de lesiones precoces y tumores cutáneos. En este contexto, la doctora Allende destaca la importancia de adoptar hábitos de fotoprotección y de realizar autoexploraciones periódicas, así como de consultar de manera precoz ante cualquier anomalía cutánea. “No debemos banalizar las lesiones de la piel. Es esencial acudir al médico si una herida no cicatriza, si una costra vuelve a aparecer, si una lesión sangra o si un lunar cambia de forma, color o tamaño”, advierte.

El cáncer de piel no es una enfermedad homogénea; abarca distintos tipos de tumores, desde carcinomas basocelulares y epidermoides hasta el melanoma, este último menos frecuente pero potencialmente más agresivo. La radiación ultravioleta se identifica como uno de los principales factores de riesgo, lo que lleva a la especialista a recordar que la protección solar debe ser parte de nuestras rutinas diarias y no limitarse a los meses de verano o a actividades al aire libre. “El bronceado es una respuesta defensiva de la piel. Implica que la piel ya ha sufrido un daño”, señala Allende.

Recomienda combinar el uso de fotoprotectores con medidas físicas como sombreros, gafas de sol, ropa adecuada y la búsqueda de sombra, evitando las exposiciones prolongadas durante las horas de mayor radiación solar. “La piel tiene memoria. No podemos borrar el daño solar previo, pero sí evitar que se siga produciendo”, asegura.

El tratamiento de los tumores cutáneos varía según el tipo de lesión, su localización y sus características. En particular, la cirugía de Mohs se utiliza en carcinomas situados en áreas visibles o delicadas, permitiendo una extirpación precisa del tumor mientras se controla el margen durante el procedimiento. «Esta técnica permite analizar el tejido capa a capa, asegurando que el tumor ha sido completamente removido antes de cerrar la herida», explica la experta. Este enfoque es vital en regiones como la cara, nariz, párpados, labios, orejas y manos, donde la conservación de tejido sano es especialmente importante.

La cirugía de Mohs se reserva para casos de carcinomas basocelulares y epidermoides que se localizan en zonas de alto riesgo, donde los bordes son imprecisos o donde se requiere un seguimiento más detallado. La doctora Allende subraya la importancia de combinar eficacia en la extirpación del tumor con la preservación de tejido sano. “En dermatología quirúrgica, no solo buscamos extirpar, sino hacerlo de la forma más precisa posible, considerando también la reconstrucción posterior”, añade.

Finalmente, ante la conmemoración de este día, Allende insiste en tres mensajes clave: proteger la piel del sol, revisar regularmente los lunares y lesiones, y buscar asistencia médica ante cualquier cambio persistente. “La prevención y el diagnóstico temprano son nuestras mejores herramientas frente al cáncer de piel. Y cuando el tumor aparece, técnicas como la cirugía de Mohs permiten abordarlo eficazmente mientras se conserva la salud de la piel”, concluye.