La relatora especial de la ONU sobre el derecho a la salud, Tlaleng Mofokeng, concluyó recientemente una visita oficial a Chile, donde instó al gobierno a alinear su Constitución con las normas internacionales de derechos humanos para garantizar plenamente el derecho a la salud para todos los ciudadanos. Mofokeng reconoció que el gobierno chileno muestra voluntad para abordar diversos desafíos sanitarios, incluyendo la salud mental y la salud sexual y reproductiva, así como las disparidades en el sistema público y privado.
Sin embargo, la experta destacó que la Constitución actual no garantiza el derecho a la salud en sí mismo, a pesar de que menciona la libertad de elección del sistema de salud. En este sentido, Mofokeng subrayó la importancia de priorizar el financiamiento en salud y una distribución equitativa de los recursos. Durante su visita, también pudo observar que la percepción de que la salud es un negocio, más que un derecho, es preocupante en el contexto chileno.
Mofokeng señaló que los intereses comerciales en el sector de la salud operan muchas veces sin las salvaguardias necesarias de los derechos humanos, lo que desafía los principios éticos de la medicina y afecta la economía de la salud en el país. Para corregir estas deficiencias, propuso establecer mecanismos de supervisión independiente para asegurar la rendición de cuentas.
En cuanto al acceso a servicios de salud, la relatora enfatizó la obligación del gobierno para garantizar igualdad de acceso, refiriéndose a los prolongados tiempos de espera que enfrentan millones de chilenos para obtener diagnósticos y tratamientos. Los profesionales de la salud también se encuentran bajo presión, con cargas de trabajo insostenibles y un elevado estrés, exacerbado por la frustración de los pacientes ante las demoras.
Mofokeng abordó además la cuestión de la salud sexual y reproductiva al instar al Congreso a modificar la actual ley del aborto, que presenta limitaciones severas y permite la objeción de conciencia de los profesionales de la salud, lo cual dificulta enormemente el acceso a estos servicios.
Por otro lado, la relatora especial aplaudió los recientes avances en políticas destinadas a crear entornos laborales más saludables y reconoció el compromiso del personal de salud. Un aspecto destacado de su visita fue la observación de un hospital administrado por la comunidad mapuche, donde se integran la medicina occidental y la medicina tradicional indígena. Mofokeng enfatizó la importancia de respetar los derechos de los pueblos indígenas y de permitirles autodeterminar sus propias políticas de salud, además de exigir la desmilitarización de sus tierras.
Finalmente, Mofokeng hizo hincapié en la creciente demanda de servicios de salud mental debido a los traumas intergeneracionales causados por la dictadura y eventos recientes, como el estallido social de 2019. Abogó por aumentar el número de profesionales en este ámbito y por reforzar la atención psiquiátrica comunitaria.
La experta expresó su confianza en que Chile puede avanzar hacia un acceso más equitativo a la atención de salud y, al mismo tiempo, instó a todos los actores involucrados a colaborar para implementar políticas y legislación que aseguren el derecho a la salud para todos los ciudadanos, destacando que el país tiene el potencial de superar su traumático pasado y construir un futuro más próspero y digno.
Fuente: ONU noticias Salud