En Nueva Delhi, una exposición en el marco de una conferencia sobre inteligencia artificial (IA) pone de manifiesto cómo estas tecnologías están revolucionando la forma en que la ayuda alimentaria llega a las personas que sufren hambre. Organizada por el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas, la exhibición se centra en las soluciones basadas en IA que refuerzan los sistemas alimentarios y nutricionales a gran escala.
Una de las innovaciones más destacadas es Annapurti, un «cajero automático de cereales» que permite a los beneficiarios de programas alimentarios autenticarse con datos biométricos para retirar sus raciones de manera rápida y precisa. Elisabeth Faure, representante del PMA en India, comentó sobre su impacto: «Los beneficiarios pueden acceder a su comida de forma digna y precisa, las 24 horas del día, los 7 días de la semana». Este sistema, que permite a las familias no sacrificar un día de salario para recibir sus alimentos, ya se está expandiendo a nivel nacional y hacia el vecino Nepal.
La exposición también presenta almacenes inteligentes equipados con sensores que monitorizan condiciones como la humedad y la presencia de plagas, contribuyendo así a la preservación de los alimentos y a la optimización de la cadena de suministro. Otras herramientas, como las de optimización de rutas, mejoran la red de distribución pública que abastece a más de 800 millones de personas en India cada mes, reduciendo tanto los tiempos de entrega como las emisiones de carbono.
Parvinder Singh, jefe de Comunicaciones y Medios del PMA en India, enfatizó que la importancia de la cumbre radica en su contexto geográfico y su misión, subrayando cómo la IA puede ser aplicada en el trabajo humanitario y de desarrollo, especialmente ante los desafíos de la seguridad alimentaria.
En el ámbito global, también se presentaron plataformas que permiten a los organismos evaluar crisis con rapidez y determinar la necesidad de suministros, optimizando las rutas de entrega. Magan Naidoo, director de datos del PMA, destacó que la IA puede convertir los datos en un activo estratégico para mejorar la eficiencia operativa y acelerar las respuestas a emergencias. Estimaciones indican que estas tecnologías podrían aumentar la eficiencia operativa y la precisión de previsiones entre un 30 y un 50 por ciento.
La exposición no solo se centró en las tecnologías globales, sino que también hubo un hackatón que abordó soluciones locales para cerrar las brechas nutricionales. El desafío invitó a innovadores a diseñar herramientas que puedan integrarse en los programas gubernamentales existentes. Tres ideas ganadoras fueron premiadas: una que vincula las comidas escolares con huertos comunitarios, otra que propone una aplicación móvil de nutrición, y una tercera que desarrolla un sistema capaz de escanear y predecir riesgos de malnutrición infantil.
Stephan Priesner, coordinador residente de la ONU en India, remarcó la importancia de la colaboración y cómo la innovación y la IA pueden ser aplicadas para el bien común, mejorando la eficiencia de los sistemas de distribución de alimentos. Para el PMA, quedó claro que aunque la IA no eliminará el hambre por sí sola, su integración con asociaciones, apoyo político e ingenio local puede aumentar significativamente la eficacia de la ayuda humanitaria.
Fuente: ONU últimas noticias





