Hace tiempo que denunciamos que la industria de Hollywood está gravemente enferma, especialmente por tres infecciones malignas: remake, secuela y 3D. El inicio de la llamda «temporada de verano», esa en la que salen churros y blockbusters, ha hecho saltar las alarmas en Hollywood, puesto que los registros de taquilla en este inicio de temporada registran un 13,3% menos de recaudación que en el año anterior. De hecho, presumibles bombazos como Prince of Persia o El Equipo A han hecho bastante el ridículo y, de momento, sólo se han salvado de la quema Iron Man 2 (pese a su paupérrima calidad) y, la gran sorpresa, The Karate Kid.
En Vulture, sección de entretenimiento de la NY Magazine, comentan que ejecutivos de Hollywood en las que muestran su nerviosismo. “Estamos recibiendo una enorme cantidad de llamadas al nivel más alto de la escala de producción. Están muy nerviosos”. Rematan con «tenemos nuestras películas listas para el año que viene pero viendo este debacle, ¿sabéis qué? Necesitamos material original. Necesitamos mierda original porque tenemos a los jefes encima».





