Este verano, las familias tienen la oportunidad de transformar sus vacaciones en experiencias inolvidables gracias a la 4ª Feria de Programas de Verano organizada por The Lemon Tree Education. Este evento, que se celebrará el sábado 21 de marzo de 2026 en el Hotel Meliá Serrano de Madrid, busca ofrecer a los padres y sus hijos un espacio donde explorar programas internacionales que no solo se centren en la mejora del idioma, sino que también fomenten la autonomía, la madurez y la confianza en los jóvenes.
La feria se presenta bajo el lema «El verano que realmente suma al futuro de tu hijo», y está diseñada para aquellas familias que desean dar el primer paso hacia una experiencia internacional pertinente y enriquecedora. La agencia, especializada en educación internacional, entiende que cada adolescente se encuentra en una etapa diferente, con necesidades particulares. Algunos buscan programas para probar antes de comprometerse a un año escolar en el extranjero, mientras que otros tienen objetivos específicos en mente, como el desarrollo de habilidades de liderazgo o la exploración de vocaciones.
Según Oliver Rodríguez, cofundador de The Lemon Tree Education, uno de los errores comunes es elegir un destino sin tener claro el objetivo. «Ayudamos a las familias a seleccionar el tipo de verano que se alinee con el momento vital del alumno, no simplemente elegir un país por su ubicación en el mapa», afirma. Este enfoque personal y estratégico busca asegurar que la experiencia sea realmente útil y significativa.
La feria está diseñada para quienes pueden tener dudas sobre un año escolar en el extranjero y quieren comenzar con un programa de verano, así como para aquellos que buscan algo concreto y necesitan orientación profesional. Este asesoramiento integral se extiende desde la planificación del viaje, el acompañamiento durante la experiencia en el extranjero y el apoyo en la reintegración al regresar a casa.
La idea es que la experiencia no solo enriquezca el currículo, sino que también empodere a los jóvenes, ayudándoles a desarrollar competencias necesarias en un mundo cada vez más globalizado, como la autonomía y la capacidad de adaptarse a diferentes entornos culturales. Para muchas familias, esta será la primera vez que su hijo viaje solo al extranjero, un hecho que añade un componente emocional significativo.
«Es más que un verano cualquiera. Es una decisión que puede cambiar el futuro de su hijo», concluye Rodríguez, enfatizando la importancia de una experiencia de este tipo en la vida de los adolescentes.











