En España, casi la mitad de los adultos no logra disfrutar de un sueño reparador, y la situación se agrava en Euskadi, donde un alarmante 60% de la población duerme menos de siete horas entre semana. Estos datos fueron revelados por el doctor Carlos Egea, jefe de la Unidad del Sueño del Hospital Quirónsalud Vitoria, en el marco de la celebración del Día Mundial del Sueño, que tiene lugar el 13 de marzo.
El sueño es esencial para mantener una buena salud, al igual que una dieta equilibrada o la práctica regular de ejercicio. Sin embargo, los problemas de sueño son cada vez más comunes. Según la Sociedad Española de Neurología, el 48% de los adultos y el 25% de la población infantil en España no cuentan con un sueño de calidad. En el caso del País Vasco, el doctor Egea subraya que la cantidad de horas de sueño se encuentra por debajo de lo recomendado por los especialistas, lo que puede tener consecuencias negativas en la concentración, el estado de ánimo y la salud a largo plazo.
El hospital Quirónsalud Vitoria recuerda la importancia de cuidar los hábitos de descanso y de detectar a tiempo los trastornos del sueño, que siguen siendo una problemática poco diagnosticada. El doctor Egea afirma que el sueño desempeña funciones fundamentales para el organismo, como la regeneración del cuerpo y el cerebro. Durante este periodo, se refuerza el sistema inmunitario, se consolidan los procesos de memoria y se regulan diversas funciones metabólicas.
A pesar del impacto negativo de estos trastornos en la salud, muchos pacientes no consultan con un especialista, lo que agrava la infradiagnosticación de estas condiciones. Según el doctor Egea, un desconocimiento generalizado sobre el insomnio y otros problemas relacionados con el sueño hace que muchas personas crean que son parte del ritmo de vida actual, cuando en realidad pueden sanar con el tratamiento adecuado.
Los especialistas advierten que los hábitos de vida actuales, como el uso excesivo de pantallas antes de dormir, el estrés laboral, la falta de horarios regulares y el sedentarismo, están contribuyendo a que cada vez más personas duerman menos de las horas necesarias. Egea recalca que el sueño perdido durante la semana no se puede recuperar el fin de semana, y apunta la importancia de establecer una «cultura del sueño» donde el descanso se valore como un elemento crucial para el bienestar.
Para fomentar un sueño de calidad, los especialistas comparten ciertas claves: mantener horarios regulares para acostarse y levantarse, evitar el uso de pantallas antes de dormir, crear un entorno adecuado en el dormitorio, realizar actividad física de forma regular y cenar de manera ligera.
El doctor Egea concluye enfatizando que el sueño es una necesidad biológica fundamental que impacta en la salud cardiovascular, metabólica y emocional. Por ello, cuidar el descanso se traduce en cuidar la salud.