La Fundación Juan XXIII celebra su 60 aniversario como un emblema de inclusión social y laboral para personas en situación de vulnerabilidad psicosocial, especialmente para aquellas con discapacidad intelectual y/o enfermedad mental. Fundada en 1966 por Amparo Martínez y Luis Arroyo, la entidad comenzó su andadura al abrir las puertas de su hogar para acoger a 17 niños con discapacidad, un gesto que desencadenó una profunda transformación social y que mantiene su vigencia hasta hoy.
Desde sus humildes inicios, donde solo contaba con la dedicación y el amor de sus fundadores, Fundación Juan XXIII ha crecido hasta convertirse en una referencia en el ámbito del apoyo a personas con necesidades especiales. Actualmente, acompaña a 4.484 beneficiarios y cuenta con más de 900 profesionales comprometidos con la misión de fomentar la inclusión en todos los aspectos de la vida.
A lo largo de seis décadas, la entidad ha evolucionado su enfoque, reconociendo que la integración en el ámbito educativo es solo un primer paso. Por ello, ha desarrollado una amplia gama de servicios que abarcan desde la Atención Temprana hasta programas de formación profesional y oportunidades laborales, proporcionando un acompañamiento integral a lo largo de toda la vida de las personas con discapacidad.
Entre los servicios destacados se encuentran el Colegio Juan XXIII-Buenafuente, Centro de Día, Centro Ocupacional, y diversas iniciativas laborales, las cuales permiten a este colectivo integrarse en el mercado laboral a través de un Centro Especial de Empleo. Este último ofrece productos y servicios diversificados, generando empleo tanto en el ámbito social como en empresas ordinarias.
Javier Arroyo, director general de la Fundación, reflexiona sobre el legado de sus padres y la evolución del proyecto: «Hace sesenta años, mis padres dieron vida a este proyecto impulsados por la convicción de que nadie debe quedar al margen de la sociedad.» Su visión se mantiene intacta y, con cada paso, la Fundación continúa abriendo caminos para el desarrollo personal y profesional de miles de personas.
Para conmemorar este importante hito, la Fundación ha lanzado un cortometraje que narra, desde una perspectiva ficcional, los desafíos y logros de las familias que han formado parte de su historia. Esta pieza audiovisual busca reflejar el recorrido de la entidad, que ha transformado la vida de tantas personas durante estas seis décadas.
Con la mirada puesto en el futuro, Fundación Juan XXIII se aferra al mismo espíritu que la vio nacer: el compromiso con la dignidad, la inclusión y el empoderamiento de las personas con discapacidad. Tras 60 años de dedicación y servicio, la entidad se proyecta hacia nuevos horizontes, con la esperanza de seguir impactando positivamente en la vida de quienes más lo necesitan.

