El proceso de regularización extraordinaria anunciado por el Gobierno de España para personas extranjeras que ya residen en el país podría beneficiar a un total de 500.000 solicitantes. Sin embargo, expertos en extranjería han expresado su preocupación por el elevado riesgo de rechazo de solicitudes debido a defectos de forma, especialmente por la falta de traducción jurada de documentos extranjeros, un requisito crucial para la aceptación de estas solicitudes.
El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha comenzado a gestionar este nuevo proceso de regularización, que se abrirá para presentación de solicitudes a partir de abril de 2026, y se cerrará el 30 de junio de ese mismo año. Las personas que logren obtener la autorización correspondiente podrán residir y trabajar legalmente en cualquier sector y en todo el territorio nacional.
Para que las solicitudes sean aceptadas, no solo es necesario cumplir con los requisitos de permanencia y no tener antecedentes penales, sino que la correcta presentación de la documentación es fundamental. Entre los documentos requeridos se incluyen partidas de nacimiento, certificados de matrimonio, documentos académicos y certificados de antecedentes penales. Todos aquellos redactados en un idioma diferente al español deben ir acompañados de su traducción jurada, realizada por un traductor autorizado, para ser considerados válidos.
Los expertos advierten que uno de los mayores riesgos en este procedimiento es la posibilidad de que la solicitud sea rechazada o archivada por defectos de forma, incluso si se presenta dentro del plazo establecido. Entre los errores más comunes que pueden causar un rechazo se encuentran traducciones no juradas, traducciones incompletas, incorrecta transcripción de datos, o la falta de apostilla o legalización consular cuando dicha validación sea exigible según el país de origen de los documentos.
Este tema es especialmente crítico para personas provenientes de países donde los documentos oficiales se emiten en inglés, francés o idiomas distintos del español, como Filipinas, Marruecos, Rumanía o China. Conscientes de esta situación, los especialistas en extranjería han recomendado recurrir a servicios de traducción jurada que no solo se encarguen de la traducción de los documentos, sino que también ofrezcan asesoría sobre los requisitos específicos de cada trámite administrativo. Tradutema, por ejemplo, es un servicio profesional que se especializa en traducciones juradas para trámites de extranjería y tiene experiencia en la traducción de los documentos que suelen exigir las autoridades españolas.
Los expertos insisten en que es esencial presentar la documentación correctamente desde el principio, ya que un error en la traducción puede resultar en retrasos significativos o incluso en la denegación de la regularización. Por lo tanto, advierten que es recomendable preparar toda la documentación con la suficiente antelación para evitar sorpresas desagradables cuando inicie el proceso de solicitud.











