La percepción sobre el ejercicio físico está cambiando en España, y los mayores de 40 años están liderando esta transformación. Según un estudio de la cadena de gimnasios Distrito Estudio, el 68% de los usuarios en este grupo de edad entrena principalmente para ganar fuerza y movilidad, en contraste con el tradicional enfoque en la pérdida de peso, que solo es prioritario para el 21% de ellos.
Este cambio de paradigma es palpable en la encuesta realizada a más de 6.600 socios de Distrito Estudio, donde el 41% tiene más de 40 años. Los resultados evidencian un giro en la motivación: el 74% de los participantes considera más importante mantenerse activo durante más tiempo que centrarse en mejorar su apariencia física. Además, un 62% pone un gran énfasis en la prevención de lesiones.
La cadena Distrito Estudio, con 16 boutiques deportivas en España, se especializa en el entrenamiento funcional adaptado a las necesidades específicas de sus clientes. Ernesto Rojas, CEO y fundador, afirma que el diálogo con los usuarios ha evolucionado, pasando de conversaciones sobre peso e imagen a discusiones centradas en energía, movilidad y salud articular.
La creciente conciencia sobre la importancia de mantener la masa muscular con el paso de los años también resalta en los resultados, con el 71% valorando más el entrenamiento de fuerza que la mejora de la resistencia cardiovascular. Este enfoque no solo redefine las rutinas de ejercicio, sino que también transforma las preferencias sobre los espacios para entrenar. Un destacado 67% aprecia la supervisión profesional durante las sesiones, mientras que el 59% prefiere entrenar en grupos pequeños en lugar de hacerlo en solitario en grandes salas.
Distrito Estudio ha adaptado su propuesta a estas demandas con entrenamientos funcionales guiados y en grupos reducidos, ofreciendo disciplinas como Bootcamp, Strength, D45, Yoga, Pilates y WOD. Así, la cadena busca satisfacer las necesidades de un sector en evolución, donde la mayoría de sus socios, un 72% del total, son mujeres interesadas en la salud hormonal, la prevención de la osteoporosis y el bienestar emocional.
Esta transformación refleja una tendencia más amplia vinculada al aumento de la esperanza de vida y el interés por el bienestar integral, donde el ejercicio físico se ve cada vez más como una inversión en salud a largo plazo, y no solo como un medio para alcanzar una meta estética.

