En 2025, el transporte de pasajeros por ferrocarril en la Unión Europea alcanzó los 457.000 millones de kilómetros de pasajeros (pkm), un crecimiento del 2,6% en comparación con los 445.000 millones registrados en 2024. Este número representa el mayor volumen de tráfico ferroviario desde que se iniciaron las recolecciones de datos en 2004, según las estadísticas publicadas por Eurostat.
Alemania lideró la lista de países con el mayor número de pasajeros transportados, con 2.954 millones, seguida de Francia, que reportó 1.312 millones, e Italia con 844 millones. En contraste, países como Lituania, con solo 5 millones de pasajeros, Estonia con 8 millones y Grecia con 14 millones, mostraron cifras considerablemente más bajas.
En términos de pasajeros por habitante, Luxemburgo destacó con la mayor tasa, alcanzando un índice de 46,1 pasajeros por residente. Le siguen Hungría, con 35,9, y Dinamarca, con 35,6. Por el contrario, Grecia y Lituania mostraron cifras desalentadoras, con solo 1,4 y 1,9 pasajeros por habitante, respectivamente. Bulgaria y Rumanía compartieron una tasa de 3,3.
Respecto a los kilómetros de pasajeros por habitante, Hungría también se posicionó en lo más alto con 1.692, seguida de Francia con 1.606 y Austria con 1.588. En el lado opuesto de la escala, Grecia, con sólo 69 km, Lituania, con 164 km y Bulgaria, con 226 km, mostraron cifras muy por debajo de la media.
Estos datos revelan no solo el crecimiento del uso del ferrocarril en Europa, sino también las disparidades significativas en el uso del transporte ferroviario entre los diferentes países. Con el evidente aumento de pasajeros y las variaciones en el consumo por habitante, la tendencia hacia el transporte ferroviario parece consolidarse como una opción preferida en el continente, aunque aún queda un largo camino por recorrer para mejorar la infraestructura y el uso en determinadas regiones.

