Coincidiendo con la primera gran operación salida del verano y tras varias semanas de calor intenso, con temperaturas que han superado los 35 grados en numerosas zonas de España, los vehículos se enfrentan a uno de los periodos más exigentes del año desde el punto de vista mecánico. La combinación de altas temperaturas y un mayor volumen de desplazamientos por carretera incrementa las posibilidades de sufrir averías y provoca un aumento de la actividad en los talleres.
De acuerdo con las previsiones de Recomotor, distribuidor especializado en piezas recuperadas para talleres y profesionales del sector de la automoción, las reparaciones relacionadas con el calor se incrementan aproximadamente un 35 % durante los meses de julio y agosto en comparación con la media anual. Los problemas más habituales afectan al sistema de refrigeración, el aire acondicionado, las baterías y los neumáticos.
La empresa también prevé un notable incremento en la demanda de determinados recambios durante la campaña estival. En concreto, estima que las solicitudes de radiadores y otros componentes del sistema de refrigeración crecerán un 40 % respecto a la primavera, mientras que la demanda de compresores de aire acondicionado aumentará un 28 % y la de baterías un 22 %.
El responsable de recambios de Recomotor, Marc Cuñat, señala que este comportamiento se repite cada verano, ya que la combinación de temperaturas elevadas y viajes de larga distancia somete a un mayor esfuerzo a componentes que, durante el resto del año, suelen pasar desapercibidos. Por ello, destaca la importancia de realizar una revisión preventiva del vehículo para reducir el riesgo de averías y evitar reparaciones de mayor coste.
La demanda de componentes de climatización se dispara
Los datos internos de Recomotor muestran que las ventas de compresores de aire acondicionado y otros componentes relacionados con la climatización se han duplicado entre mayo y junio respecto al registro de demanda y venta, entre enero y abril.
El sistema de aire acondicionado no está diseñado para permanecer meses sin utilizarse. Cuando el compresor permanece inactivo durante largos periodos disminuye la lubricación interna del circuito, las juntas pueden resecarse y aumentan las probabilidades de fugas o averías cuando vuelve a exigirse al máximo durante los meses más calurosos.
El sistema de refrigeración concentra buena parte de las averías estivales
El sistema de refrigeración es el principal responsable de mantener el motor dentro de su temperatura óptima de funcionamiento. Cuando el refrigerante está deteriorado, existen pequeñas fugas o algún componente del circuito comienza a fallar, las altas temperaturas aceleran el problema y aumentan el riesgo de sobrecalentamiento. Según las previsiones de Recomotor, este tipo de averías crecerá aproximadamente un 30% durante el verano.
“Muchos conductores no revisan el líquido refrigerante hasta que aparece el problema. Sin embargo, un nivel bajo o un radiador deteriorado pueden terminar provocando una avería muy importante en pleno viaje”, explica Marc Cuñat.
El aire acondicionado solo se recuerda cuando deja de funcionar
Con temperaturas superiores a los 35 grados, el sistema de climatización trabaja durante horas de forma continuada, lo que incrementa el desgaste de compresores, condensadores y otros elementos del circuito. Recomotor prevé que las reparaciones relacionadas con el aire acondicionado aumenten alrededor de un 25% durante los meses estivales.
“Muchos conductores piensan que el aire acondicionado solo debe utilizarse en verano, cuando en realidad debería ponerse en funcionamiento durante todo el año. Hacerlo unos minutos cada pocas semanas mantiene lubricado el compresor, evita que las juntas se resequen y reduce significativamente el riesgo de averías cuando llegan las altas temperaturas”, señala el responsable de recambios de Recomotor.
El calor también acorta la vida útil de las baterías
Aunque muchos conductores relacionan las averías de batería con el invierno, las altas temperaturas son uno de los principales factores que aceleran su deterioro. El calor favorece la evaporación del electrolito, incrementa la corrosión interna y reduce progresivamente la capacidad de carga, especialmente en baterías con más de cuatro años de antigüedad.
Según los datos de Recomotor, durante los meses de verano también aumenta la demanda de baterías de sustitución, especialmente en vehículos que permanecen estacionados durante largos periodos o realizan trayectos cortos durante el resto del año. “Una batería debilitada puede funcionar aparentemente bien durante meses, pero terminar fallando precisamente cuando más se necesita, durante un viaje de vacaciones”, apunta Marc Cuñat.
Los neumáticos, otro elemento crítico durante la operación salida
Durante los episodios de calor intenso, la temperatura del asfalto puede superar ampliamente los 50°C, incrementando la presión interna del neumático y acelerando el desgaste del compuesto. Circular con presiones incorrectas o con un dibujo próximo al límite legal aumenta el riesgo de reventones, pérdida de adherencia y aquaplaning en caso de tormentas estivales.
Desde Recomotor recomiendan revisar la presión en frío y comprobar el estado del neumático antes de iniciar cualquier desplazamiento largo.
Los vehículos con más de diez años concentran la mayoría de las incidencias
Los vehículos con más de diez años concentran una mayor probabilidad de sufrir averías relacionadas con el calor debido al envejecimiento natural de sus componentes. Manguitos, juntas, retenes, condensadores, radiadores o ventiladores pierden elasticidad y eficiencia con el paso del tiempo, haciendo que soporten peor los episodios de altas temperaturas.
Además, muchos de estos vehículos acumulan cientos de miles de kilómetros y afrontan largos desplazamientos estivales con sistemas de refrigeración y climatización sometidos a un elevado nivel de exigencia. “España cuenta con uno de los parques móviles más envejecidos de Europa. Esto hace que muchos coches afronten los viajes estivales con componentes que llevan años trabajando al límite”, explica Marc Cuñat.
6 comprobaciones antes de salir del viaje
Para reducir el riesgo de averías, Recomotor recomienda realizar una revisión previa centrada en cinco puntos básicos: comprobar el nivel y el estado del líquido refrigerante, revisar el aceite y el resto de los fluidos del vehículo, verificar el funcionamiento del aire acondicionado, comprobar el estado de la batería, especialmente si tiene más de cuatro años, y revisar la presión y el desgaste de los neumáticos.