La gala de los III Premios de Arquitectura y Urbanismo de Castilla-La Mancha se llevó a cabo ayer en el Centro Municipal Integrado Eduardo Guitián de Guadalajara, donde se han destacado proyectos innovadores en las áreas de arquitectura, urbanismo, paisaje y rehabilitación. En este evento, se rindió homenaje a destacados arquitectos como Francisco Javier Solano Rodríguez, Ramón Osma Cantero, Diego Peris Sánchez y el reconocido arquitecto portugués Álvaro Siza Vieira.
El evento fue organizado por el Colegio Oficial de Arquitectos de Castilla-La Mancha (COACM) y reunió a profesionales del sector, representantes institucionales y miembros del jurado, en una muestra del compromiso de la arquitectura para abordar los retos contemporáneos, desde la recuperación de patrimonio hasta la mejora de la calidad de vida de las personas.
Entre los participantes de la atención a medios previa a la ceremonia se encontraban la decana del COACM, Elena Guijarro; la presidenta de la Demarcación de Guadalajara, Patricia García Caballero; y el comisionado para la Accesibilidad de Castilla-La Mancha, José Luis Escudero. Durante sus intervenciones, Escudero habló sobre la importancia de integrar la accesibilidad en el diseño desde el inicio de los proyectos y destacó la colaboración del Gobierno regional con el COACM.
Guijarro, por su parte, subrayó el papel crucial de la arquitectura en la vida cotidiana y la necesidad de reconocer el esfuerzo de los arquitectos y arquitectas a través de estos premios. La construcción de ciudades más accesibles y seguras fue otro de los temas destacados en su discurso, así como la importancia de un enfoque sostenible en la arquitectura.
Inés Sandoval, directora general de Vivienda y Suelo del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, también hizo hincapié en el papel de los arquitectos en la respuesta a situaciones de emergencia, recordando la reciente aprobación del Plan Estatal de Vivienda dotado con 7.000 millones de euros.
La gala continuó con la entrega de varios premios y menciones especiales que reflejaron la diversidad de categorías y la calidad de las propuestas presentadas. Algunos de los galardones más destacados fueron la Mención Especial de Arquitectura para la rehabilitación del Mercado Municipal de Abastos de Toledo y el Premio de Urbanismo y Paisaje para el Plan Director de Recuperación del Casco Histórico de Letur, entre otros.
Una de las notas más emotivas de la noche fue la entrega de las Distinciones de Honor a la Trayectoria Profesional, que reconoció el trabajo de arquitectos influyentes en sus respectivas provincias y su contribución a la arquitectura de Castilla-La Mancha. La gala cerró con el reconocimiento internacional a Álvaro Siza Vieira, quien, a pesar de no poder asistir, mostró su gratitud a través de un mensaje en vídeo.
En resumen, la gala de los III Premios de Arquitectura y Urbanismo de Castilla-La Mancha no solo celebró los logros en el ámbito arquitectónico, sino que también brindó una plataforma para reflexionar sobre el papel de la arquitectura en la mejora de la calidad de vida y la transformación de los espacios urbanos y rurales en la región.

