La primavera de 2026 podría traer consigo un aumento significativo en los síntomas alérgicos, sobre todo en Euskadi, debido a las abundantes lluvias que se han registrado durante el invierno. La doctora Estefanía Quílez, especialista en alergología de Policlínica Gipuzkoa, advierte que las condiciones meteorológicas han propiciado una mayor carga polínica.
«Con un invierno bastante lluvioso, las plantas han acumulado una gran cantidad de polen, lo que hace prever que al llegar los días soleados y templados, se liberará una abundante cantidad de polen en el ambiente», comenta la doctora. Esto podría resultar en concentraciones elevadas de granos de polen por metro cúbico de aire, aumentando el riesgo de síntomas en personas alérgicas.
En Euskadi, las gramíneas son las principales responsables de las alergias primaverales, siendo su periodo de mayor incidencia entre abril y junio. Sin embargo, el calendario polínico comienza antes, con especies como el aliso, el avellano o el ciprés en los primeros meses del año, seguido por el abedul en la primavera.
Cabe destacar que este año ya se han observado episodios adelantados de síntomas alérgicos. A finales de febrero, se registraron días con temperaturas de hasta 24 grados y sol, lo que llevó a la aparición de síntomas por pólenes en fechas inusuales. Tras este episodio, el retorno de las malas condiciones climáticas mitigó temporalmente la sintomatología, que ahora vuelve a aumentar con la mejora del tiempo.
Uno de los factores que puede intensificar estos episodios es el «efecto lavado» de la lluvia. «Cuando llueve, las plantas dejan de polinizar, pero el polen se acumula. Al regresar el sol, esa carga retenida se libera, generando picos más altos de polinización», explica la especialista.
Además, la humedad ambiental no solo afecta al polen, sino que también favorece la proliferación de ácaros y hongos, intensificando los síntomas en interiores. «Tras días de lluvia, los pacientes alérgicos a estos elementos suelen notar un aumento de sus síntomas dentro de sus hogares», añade Quílez.
Ante este panorama, Policlínica Gipuzkoa recomienda adoptar medidas preventivas y seguir las indicaciones médicas. Algunos consejos incluyen el uso de gafas de sol al aire libre, evitar áreas con abundante vegetación, mantener cerradas las ventanillas del coche y ventilar las viviendas a primera hora de la mañana.
La doctora también resalta la importancia de que cada paciente continúe con su tratamiento habitual y considera que, en casos persistentes, se puede evaluar la inmunoterapia alergénica como una solución a largo plazo para modificar la evolución de la enfermedad y alcanzar una mejoría significativa o incluso la resolución de la misma.
Con la llegada de la primavera, se subraya la importancia de anticiparse a los síntomas y consultar a un especialista con el fin de mejorar la calidad de vida de las personas alérgicas en una temporada que se prevé como especialmente intensa.

