El I Congreso multisede sobre servicios sociales, cuidados y comunidad, titulado «Los cuidados que queremos», ha comenzado en Sevilla, donde ha reunido a responsables públicos, profesionales y entidades sociales con el propósito de transformar el sistema de cuidados de larga duración en España. Este evento busca establecer una agenda compartida con un horizonte hacia 2050, en un contexto marcado por el envejecimiento de la población y cambios sociales profundos.
El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, destacó la importancia de construir un sistema de cuidados integral que garantice los derechos de la ciudadanía. En su intervención, subrayó la necesidad de una cohesión social robusta, situando esta transformación como una de las prioridades nacionales.
Durante las jornadas del congreso, se ha enfatizado que los cuidados son un reto democrático fundamental, estrechamente relacionado con la igualdad, la participación y la efectiva garantía de derechos. Se aboga así por un modelo más justo, sostenible y centrado en las personas. En la clausura, la secretaria de Estado de Derechos Sociales, Rosa Martínez, destacó que este encuentro ha permitido avanzar del diagnóstico a la elaboración de una hoja de ruta común, identificando los retos futuros y fortaleciendo la colaboración entre diferentes actores.
La secretaria resaltó que el proceso de cambio del modelo ya está en marcha, reafirmando que la sostenibilidad del sistema se basa en la garantía de derechos a lo largo de toda la vida y en la consideración de las desigualdades acumuladas.
El congreso ha delineado tres ejes estratégicos fundamentales para el sistema de cuidados: la prevención y promoción de la autonomía, la financiación y calidad del sistema, y la atracción y retención de profesionales del sector. Cada uno de estos aspectos busca asegurar no solo servicios equitativos a nivel territorial, sino también el desarrollo de proyectos de vida en la comunidad.
Uno de los consensos más importantes alcanzados durante el encuentro ha sido el papel central de la comunidad en el nuevo modelo de cuidados. Los participantes coincidieron en que el cuidado debe ser entendido como un bien común, retirando la carga que tradicionalmente recae sobre las mujeres y las familias. Esto se alinea con la reforma de diversas leyes relacionadas con la promoción de la autonomía y atención a personas en situación de dependencia, que busca ofrecer nuevos servicios comunitarios y mayor personalización en los apoyos.
El Congreso también ha indicado que la corresponsabilidad entre administraciones, sociedad y ciudadanía es clave para la reorganización del trabajo de cuidados. Así, Sevilla se establece como un espacio crucial para definir el futuro del sistema de cuidados en España, avanzando hacia un modelo más sostenible y equitativo.
Este congreso forma parte de un proceso de reflexión colectiva que recorrerá cinco ciudades españolas, con paradas programadas en Pamplona, Zamora y Valencia. «Los cuidados que queremos» está financiado por la Unión Europea – NextGenerationEU y organizado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, con el fin de reafirmar el papel de los servicios sociales en la promoción del bienestar, la inclusión y la equidad social.

