La celebración del Mundial vuelve a situar al deporte en el centro de la atención global. La magnitud de este acontecimiento quedó reflejada en la última edición disputada en Catar, donde más de 3,4 millones de personas acudieron a los estadios y la final congregó frente a las pantallas a cerca de 1.500 millones de espectadores en todo el mundo. Con la competición repartida entre distintas sedes y una elevada movilidad de aficionados, los desafíos organizativos y tecnológicos adquieren una relevancia aún mayor.
En la actualidad, un Mundial trasciende lo estrictamente deportivo. Su funcionamiento depende de una compleja infraestructura digital que incluye aplicaciones móviles, acreditaciones electrónicas, sistemas inteligentes de control de accesos, redes de transporte conectadas y plataformas de información en tiempo real. En este contexto, acciones aparentemente simples por parte de los usuarios, como una gestión incorrecta de un código QR, problemas de conexión o el uso de canales inseguros, pueden provocar incidencias de gran alcance.
“La mayoría de aficionados sigue pensando en el estadio y el partido, pero la verdadera complejidad empieza mucho antes: mover, acreditar, informar y garantizar la seguridad de cientos de miles de personas cada día”, señala Marcos Millán, Chief Technology Officer de Bornan Sports Technology.
La empresa española Bornan Sports Technology, especializada en el desarrollo de soluciones tecnológicas para grandes competiciones internacionales, destaca que este tipo de eventos operan actualmente como auténticas “ciudades inteligentes temporales”. En ellas, el acceso a los recintos, la movilidad de los asistentes y la gestión de cualquier incidencia dependen de ecosistemas digitales plenamente integrados. Según la compañía, una parte importante de los problemas que se registran durante estos acontecimientos no tiene su origen en fallos técnicos, sino en la interacción de los usuarios con dichos sistemas.
5 errores más frecuentes que advierten los expertos y que siguen cometiendo miles de aficionados en eventos de esta magnitud
Confiar en la conectividad y no hacer capturas de entradas o códigos QR
Uno de los errores más frecuentes en grandes eventos internacionales es asumir que siempre habrá conexión móvil disponible. Cuando decenas de miles de personas intentan acceder al estadio al mismo tiempo, las redes pueden saturarse en cuestión de minutos.
Aunque los sistemas de acreditación y control de accesos están diseñados para funcionar en entornos de alta densidad, dependen de la interacción del usuario y de la disponibilidad de la red. Por ello, cualquier fallo en la conexión o retraso en la sincronización puede generar colas, retrasos en el acceso e incluso impedir que algunos asistentes ingresen a tiempo al recinto.
Por eso, desde Bornan, especialistas en sistemas de acreditación y control de accesos para grandes eventos deportivos, recomiendan llevar siempre descargadas las entradas, códigos QR, mapas y reservas para evitar contratiempos durante el acceso al recinto.
Convertirse (sin saberlo) en objetivo de fraude digital al usar WiFis públicos
Los grandes eventos deportivos son un objetivo atractivo para el cibercrimen, debido a la concentración masiva de dispositivos conectados. En entornos con decenas de miles de asistentes, aumenta el riesgo de redes WiFi falsas, robo de datos, phishing y acceso no autorizado a aplicaciones sensibles.
“La concentración de miles de dispositivos conectados convierte estos eventos en un entorno especialmente atractivo para los ciberdelincuentes. Hoy la ciberseguridad no depende solo de los sistemas, sino también del comportamiento del usuario”, explica Millán.
Por ello, los expertos recomiendan utilizar datos móviles para cualquier operación sensible, como apps bancarias, billeteras digitales o acreditaciones. Si se utiliza WiFi, debe hacerse siempre con la VPN segura del evento, una herramienta que Bornan dispone en sus eventos para garantizar cifrado y protección frente a accesos no autorizados. Estas medidas, combinadas con sistemas de seguridad integrados, ayudan a proteger la información de los asistentes y garantizar que la experiencia del evento sea segura y confiable.
Compartir o reenviar el QR de tu entrada fuera de entornos controlados
Compartir entradas por WhatsApp, hacer capturas de pantalla o reenviar códigos QR puede generar problemas de acceso al estadio.
Algunos sistemas avanzados incorporan validación dinámica y mecanismos antifraude para detectar duplicidades o reventas no autorizadas; sin embargo, esto no es universal y depende del sistema de ticketing utilizado. Por ello, la recomendación es no compartir ni reenviar el QR fuera de entornos controlados, ya que incluso el titular legítimo podría quedarse fuera si el sistema considera que el código ha sido duplicado.
Comprar entradas en sitios no verificados
Uno de los riesgos más frecuentes y que afecta masivamente a los aficionados en grandes eventos son los portales falsos de reventa de entradas. Estudios indican que hasta un 30 % de las entradas revendidas fuera de los canales oficiales pueden ser fraudulentas, ofreciendo tickets duplicados, inválidos o inexistentes. Incluso quienes creen estar comprando de manera segura pueden quedarse fuera del estadio al llegar, con toda la frustración que eso conlleva.
Aunque las entradas en sitios de reventa puedan salir a mejor percio, desde Bornan se recomienda adquirir siempre las entradas únicamente a través de canales oficiales o plataformas certificadas por la organización del evento, evitando riesgos de fraude y garantizando que el acceso sea legítimo y confiable.
Ignorar las apps oficiales del evento
Las aplicaciones oficiales de los eventos han evolucionado hasta convertirse en herramientas operativas en tiempo real. En la mayoría de grandes eventos internacionales, estas plataformas integran funcionalidades avanzadas como alertas de seguridad, cambios de acceso, rutas de evacuación y seguimiento de incidencias en tiempo real.
“Hoy las apps deportivas funcionan casi como verdaderos centros de control distribuidos”, explica Marcos Millán. En determinados torneos, incluso permiten redistribuir asistentes entre puertas o actualizar recorridos en directo, evitando así colapsos y mejorando la experiencia de los espectadores.
La tecnología invisible que sostiene el deporte moderno
Aunque la atención siga centrada en el terreno de juego, la experiencia del aficionado depende cada vez más de todo lo que ocurre alrededor. Desde el acceso al estadio hasta la gestión de incidencias, todo está conectado a un ecosistema digital que debe funcionar sin interrupciones ni margen de error.
Detrás de cada gran competición existe una infraestructura tecnológica capaz de coordinar acreditaciones, accesos, movilidad, producción audiovisual, resultados y distribución de información en tiempo real. Compañías especializadas como Bornan Sports Technology desarrollan estos sistemas para gestionar control de accesos, acreditaciones y ecosistemas digitales complejos en grandes eventos internacionales, como los Juegos Sudamericanos de la Juventud o los próximos Juegos Centroamericanos y del Caribe en Santo Domingo, que comenzarán tras el Mundial.
Porque, en el deporte actual, la experiencia del aficionado empieza mucho antes del pitido inicial, y depende cada vez más de todo aquello que ocurre detrás de las cámaras.