Según datos de 2025, la duración esperada de la vida laboral para las personas de 15 años y más en la Unión Europea se estima en 37,5 años, un ligero incremento con respecto a los 37,2 años del año anterior. Desde 2016, este indicador ha aumentado en 2,3 años, pasando de 35,2 a 37,5 años. No obstante, esta cifra presenta variaciones significativas entre los distintos países de la UE.
Siete países de la UE tienen una duración media esperada de vida laboral de 40 años o más. Encabezan la lista los Países Bajos con 44,0 años, seguidos de Suecia con 43,4, Dinamarca con 42,6, Estonia con 41,5, Irlanda con 40,7, Alemania con 40,2 y Finlandia con 40,1 años. Por el contrario, Romania, Italia y Bulgaria son los países con las vidas laborales más cortas, con 32,7, 33,0 y 34,6 años respectivamente.
En términos de género, se espera que en 2025 los hombres en la UE trabajen, en promedio, 39,5 años. Las duraciones más largas se registran en los Países Bajos (45,9 años), Suecia y Dinamarca (ambos con 44,5 años) e Irlanda (43,4 años). En contraste, Bulgaria (35,9 años), Rumania (36,0 años) y Croacia (36,3 años) presentan las expectativas más bajas para la vida laboral masculina.
En cuanto a las mujeres, se estima que la duración media esperada de su vida laboral en la UE sea de 35,4 años. Las cifras más altas se encuentran en Suecia (42,3 años), Países Bajos (41,9 años) y Estonia (41,8 años). Por el contrario, Italia (28,4 años), Rumania (29,1 años) y Grecia (31,8 años) muestran las expectativas más breves para el trabajo femenino.
Estas estadísticas subrayan la creciente disparidad en la duración de la vida laboral entre los países de la UE y entre hombres y mujeres, lo que puede tener implicaciones significativas en políticas laborales y de igualdad de género en la región.

