Mace ha transformado el paradigma de la construcción sostenible a través de su iniciativa AMRO, centrando su enfoque en el bienestar de las personas. Durante mucho tiempo, los conceptos de sostenibilidad en el sector inmobiliario estaban enfocados mayoritariamente en aspectos como la eficiencia energética y la reducción de emisiones. Sin embargo, las nuevas demandas de las ciudades y las expectativas de los ciudadanos llevan a repensar los retos y mejoras en el diseño de espacios habitables.
Las Residencias de Estudiantes AMRO son un claro reflejo de esta nueva filosofía, que busca convertir el confort en una estrategia integral. Con el objetivo de crear edificios que prioricen la calidad de vida de sus usuarios, el portfolio de AMRO incluye nueve residencias estudiantiles en la península ibérica que han obtenido calificaciones sobresalientes en certificaciones BREEAM (Excepcional) y Fitwel (3 estrellas). Estos reconocimientos refuerzan un enfoque que fusiona eficiencia ambiental con un diseño centrado en las personas.
Desde las etapas iniciales, se implementan estrategias para optimizar la experiencia de los residentes, enfatizando aspectos como el confort térmico, acústico y visual. Los edificios están diseñados para maximizar la luz natural y asegurar condiciones de clima interior controladas, lo que contribuye a disminuir la demanda energética. Igualmente, se hace una cuidadosa selección de materiales de bajo impacto ambiental, lo que ayuda a mantener la calidad del aire interior en niveles óptimos.
La sostenibilidad se extiende más allá de los edificios, abarcando el entorno inmediato al integrar vegetación nativa y soluciones que fomentan la biodiversidad. También se promueve un estilo de vida sustentable al facilitar la movilidad activa y eléctrica, ofreciendo infraestructuras que permiten alternativas al uso del vehículo privado.
Durante la construcción, se lleva a cabo un estricto control del impacto ambiental. Se calcula la huella de carbono y se aplican estrategias de economía circular, lo que significa que se gestiona eficientemente la reducción de residuos, logrando una valorización significativa y disminuyendo el volumen de desechos enviados a vertederos.
Una vez en operación, los edificios implementan sistemas de monitoreo que optimizan el consumo de recursos como agua y energía, adaptándose a las necesidades reales de los usuarios. Esta metodología resulta en un tipo de residencia que no solo reduce su huella ecológica, sino que también brinda espacios eficientes, saludables y confortables.
La nueva visión del alojamiento universitario promueve un balance entre innovación, sostenibilidad y bienestar, donde cada elección en diseño y gestión busca crear entornos responsables y centrados en las personas. El concepto de confort se redefine, englobando no solo la temperatura interior, sino también aspectos como la calidad del aire, la iluminación, el aislamiento acústico, la seguridad y la relación con el entorno.
Mace, a través de su conocimiento en sostenibilidad, se compromete a diseñar edificios que no solo mitiguen su impacto ambiental, sino que también satisfagan las necesidades futuras de los ocupantes. Esta integración de sostenibilidad y confort se convierte en un nuevo estándar de calidad dentro del sector inmobiliario, marcando una evolución en la forma de entender lo que significa construir para las generaciones venideras. Un edificio verdaderamente sostenible es aquel que no solo ahorra recursos, sino que también enriquece la vida de quienes lo habitan.

