El cáncer de mama se posiciona como una de las formas más comunes de cáncer en la Unión Europea, resaltando la importancia de las pruebas de detección y otras medidas preventivas para disminuir el impacto de esta enfermedad y reducir las tasas de mortalidad. Según los datos más recientes, en 2024, los países nórdicos lideran las tasas de mamografías realizadas en mujeres de 50 a 69 años. Dinamarca, con un 82,1%, sigue de cerca Suecia con un 82,0% y Finlandia con un 81,6%. Por su parte, Slovenia (77,8%) e Irlanda (71,2%) también destacan en las cifras.
En contraste, las tasas de screening son significativamente bajas en algunos países, donde se observan cifras preocupantes: Hungría (27,2%), Chipre (29,2%), Polonia (33,8%), Letonia (38,2%) y Austria (41,3%) presentan las menores tasas de mamografías.
Desde 2019, se ha observado un incremento en las tasas de detección en nueve países de la UE con datos disponibles. Las mejoras más notables se registraron en Eslovaquia, con un aumento del 12,5 puntos porcentuales, seguido de Croacia (+10,0 pp) y Estonia (+9,9 pp). Sin embargo, en Suecia y Finlandia las tasas se mantuvieron estables, mientras que en 11 de los restantes países de la UE las cifras cayeron, alcanzando descensos que van desde -0,4 pp en Irlanda hasta un alarmante -21,8 pp en Malta.
En cuanto a la disponibilidad de unidades de mamografía, Grecia (7,6 unidades por cada 100.000 habitantes) y Chipre (6,9) lideran esta categoría, seguidos de Italia (3,7). En contraste, Polonia, Chequia, Suecia y Rumanía presentan las cifras más bajas, con solo 1,1 unidades por cada 100.000 habitantes. A pesar de que en 10 de los países se incrementó el número de unidades desde 2019, algunos como Suecia y Malta reportaron reducciones, lo que plantea interrogantes sobre la accesibilidad a la atención preventiva.
Este análisis coincide con el inicio del Mes de Concienciación sobre el Cáncer de Mama, una campaña internacional que se celebra cada octubre con el objetivo de promover la detección precoz y reducir el riesgo de la enfermedad. A medida que se despliegan esfuerzos globales para enfrentar esta problemática, la concienciación y la disponibilidad de recursos se muestran cruciales en la lucha contra el cáncer de mama.

