Con motivo del Día Mundial de la Alimentación, que se celebra el 16 de octubre, el nutricionista clínico e integrativo Sergio Gómez Molina ha compartido su visión sobre cómo elegir alimentos que no solo satisfacen, sino que también promueven la longevidad. En su libro «Cuida tus mitocondrias y vive más años», Gómez destaca la importancia de aprender a distinguir el valor nutricional real de los alimentos frente a los reclamos comerciales que a menudo se presentan en el mercado.
Entre sus recomendaciones, los huevos ocupan un lugar destacado como fuente de proteínas accesibles y nutritivas, que se pueden preparar de diversas maneras. Según el experto, son una opción ideal para organizar comidas sin depender de productos enriquecidos. La versatilidad de los huevos, desde cocidos hasta en revueltos con verduras, permite integrarlos fácilmente en cualquier comida.
Gómez también sugiere incluir cereales, pseudocereales y tubérculos como quinoa, arroz y boniato, ajustando las cantidades a la actividad física de cada persona. Resalta que su consumo es preferible durante las horas de luz y después del ejercicio.
El aceite de oliva y el aguacate son otras dos recomendaciones clave, ya que ofrecen grasas insaturadas que benefician la salud. Se sugiere seleccionar uno de estos productos en lugar de consumir ambos indiscriminadamente, y reflexionar sobre cómo se integran en la dieta en general.
Las frutas, como los arándanos, deben variar en función de la temporada y del presupuesto. Gómez enfatiza que no es necesario centrarse en un único tipo de fruta famosa por sus beneficios; más bien, es importante mantener la variedad para obtener diferentes nutrientes y sabores.
En cuanto al pescado, las sardinas y otras variedades son una excelente fuente de omega-3 y se pueden encontrar en formato de conserva, lo que las hace prácticas para combinar con otros platos. Gómez aconseja alternar diferentes especies de pescado y revisar el contenido de sal en las conservas.
Las verduras también juegan un papel esencial en la dieta, y el nutricionista recomienda planificar las compras pensando en cómo se utilizarán en diversas preparaciones durante la semana. Opciones como el brócoli y las zanahorias permiten la elaboración de múltiples platos y incluso se pueden optar por verduras congeladas como alternativa.
Finalmente, los frutos secos, como nueces y almendras, deben seleccionarse al natural y evitarse las versiones azucaradas o saladas, para maximizar sus beneficios nutricionales.
Gómez concluye afirmando que ningún alimento individual puede garantizar una vida más larga; lo que realmente importa es el patrón general de alimentación y los hábitos saludables que se mantienen a lo largo del tiempo. Su enfoque integra cuatro pilares fundamentales: nutrición, ejercicio físico, higiene del sueño y gestión emocional, que, en conjunto, contribuyen a una mejor calidad de vida y a la longevidad.

