La salud visual es un reflejo del estado general del organismo, y los ojos pueden ser una herramienta clave para la detección precoz de diversas enfermedades. La doctora Evangelina Grillo, especialista en Oftalmología del Hospital Quirónsalud Vitoria, resalta que «los ojos son una auténtica ventana a la salud de distintos órganos del cuerpo». A través de una exploración ocular, es posible detectar signos de enfermedades vasculares, como la diabetes o problemas arteriales, e incluso observar depósitos de colesterol en los vasos oculares.
La doctora Grillo explica que muchas patologías no presentan síntomas claros en sus fases iniciales, lo que dificulta su detección. «Hay pacientes que acuden a consulta viendo aparentemente bien, sin molestias relevantes, y aun así podemos encontrar alteraciones en el fondo de ojo que nos llevan a investigar posibles problemas neurológicos o vasculares», señala. Esto resalta la importancia de que la ausencia de síntomas visuales no garantiza una buena salud general.
Además, existen señales visuales que muchas veces son pasadas por alto, pero que requieren atención médica. «Molestias persistentes, episodios de visión borrosa, la aparición de sombras en el campo visual o un ojo rojo que no desaparece pueden ser indicativos de que algo no funciona correctamente», advierte la especialista. En muchos casos, un ojo rojo puede ser la manifestación de un proceso inflamatorio que demanda atención.
La prevención a través de revisiones oftalmológicas periódicas es crucial, incluso para quienes creen no tener problemas de visión. «Recomendamos realizar una revisión oftalmológica anual, ya que nos permite hacer una exploración completa de la retina y del nervio óptico, aunque la persona no tenga síntomas», afirma la doctora Grillo. Esto facilita la identificación de alteraciones en fases muy iniciales y la valoración de necesidades de seguimiento con otras especialidades médicas.
La tecnología también juega un papel fundamental en este ámbito. La aparición de herramientas diagnósticas avanzadas, como los escáneres de retina y de nervio óptico, ha mejorado la detección temprana de enfermedades oculares. Tras la exploración, el oftalmólogo analiza los resultados con el paciente y decide si los hallazgos son normales o requieren seguimiento. «Es fundamental que el paciente entienda qué está ocurriendo en sus ojos y cómo eso puede relacionarse con su salud general», concluye la especialista.











