En el CES 2026, la palabra “batería” ha vuelto a ser más importante que casi cualquier pantalla. La startup Donut Lab asegura haber logrado lo que el sector lleva una década anunciando como “lo próximo”: una batería 100% de estado sólido preparada para uso real, con cifras que, si se confirman a gran escala, podrían cambiar la conversación alrededor del coche eléctrico —y también la de motos, camiones, drones o almacenamiento estacionario.
La compañía no se queda en un prototipo de laboratorio. Su narrativa es más ambiciosa: afirma que su pack ya está en vehículos de producción y que está disponible para fabricantes (OEMs) con capacidad de producción a escala.
Qué es una batería de “estado sólido” y por qué importa
La diferencia clave frente a la batería de ion-litio convencional está en el “interior”: en lugar de un electrolito líquido (inflamable en determinadas condiciones), una batería de estado sólido emplea un electrolito sólido. Sobre el papel, esto abre la puerta a tres mejoras que el mercado lleva años persiguiendo:
- Más densidad energética (más energía en menos peso y volumen).
- Más seguridad (menos riesgo de incendios asociados a fugas o reacciones en cadena).
- Mejor vida útil (menor degradación con ciclos y cargas rápidas).
El problema es que, históricamente, cuando una tecnología prometía dos de esas ventajas, solía “pagar” la tercera: coste, durabilidad, formato, fabricación… Donut Lab sostiene que ha roto ese patrón.
Lo que Donut Lab afirma haber conseguido
Donut Lab presenta su batería como un pack “sin compromisos”, con estas cifras principales:
- Densidad energética de 400 Wh/kg.
- Carga completa en 5 minutos (en su mejor escenario).
- Diseñada para hasta 100.000 ciclos.
- Comportamiento extremo en temperatura, con afirmaciones de retención de capacidad por encima del 99% a −30 °C y también tras exponer la celda a temperaturas muy elevadas.
- Materiales “abundantes” y menor coste que el ion-litio, según la compañía.
Si se toma todo al pie de la letra, la combinación es explosiva por un motivo sencillo: cargar en minutos y hacerlo “a diario” sin degradación acelerada es uno de los grandes cuellos de botella del vehículo eléctrico. Donut Lab insiste en que su pack está pensado para uso real, no para una demo.
“Ya está en la calle”: el caso de Verge y el matiz de los tiempos de carga
Para reforzar la idea de que no es una promesa a cinco años vista, la historia se apoya en un socio: Verge Motorcycles. La moto eléctrica Verge TS Pro es citada como el primer vehículo de producción en incorporar un pack de estado sólido de Donut Lab.
Aquí aparece un matiz interesante para el lector no técnico: Donut Lab habla de “5 minutos” como capacidad del sistema, mientras que en la implementación de Verge se menciona un salto a menos de 10 minutos. En la práctica, ese “gap” no es raro: en baterías, los números pueden variar mucho según la potencia del cargador, la temperatura, el software de control y el tamaño del pack.
Por qué tanta gente levanta la ceja
La reacción en comunidades de eléctricos y tecnología está dividida entre entusiasmo y prudencia. En foros se repite una idea: “cuando haya verificación independiente, será portada”. En un hilo sobre la presencia de Donut Lab en CES, varios usuarios expresan dudas y piden pruebas de terceros (tests, desmontajes, validaciones) antes de dar por buenas las cifras.
Y esa cautela no sale de la nada. El sector lleva años viendo titulares de baterías “revolucionarias” que luego se quedan en pilotos limitados o en calendarios que se estiran. Precisamente por eso, lo relevante del anuncio no son solo los números: es la afirmación de que ya hay despliegue en productos y que hay capacidad industrial disponible.
La pregunta clave: ¿celda, módulo o pack?
Otro foco habitual de confusión —y de debates— es qué se está midiendo exactamente cuando se habla de Wh/kg. En la vida real, la densidad energética de una “celda” no es la misma que la de un “módulo” y menos aún la de un “pack” completo con electrónica, estructura, refrigeración y protecciones.
En discusiones sobre su exhibición en CES, algunos asistentes señalan que lo mostrado en un panel podría no coincidir con la cifra “estrella”, y plantean precisamente esta explicación: que el valor superior sea a nivel de celda y el inferior a nivel de módulo/pack.
Donut Lab, por su parte, mantiene el mensaje de 400 Wh/kg en su comunicación pública.
Qué tendría que pasar para que esto sea “la gran noticia” del año
Si Donut Lab quiere convertir el anuncio en un punto de inflexión (y no en otro titular brillante), el mercado suele exigir tres cosas:
- Validación independiente (laboratorios, partners con datos verificables, certificaciones, pruebas comparables).
- Escalado real (volumen y entregas repetibles, no una tirada corta).
- Transparencia sobre condiciones (potencia de carga, degradación en uso real, densidad por niveles —celda/módulo/pack—, costes y disponibilidad).
De momento, lo que existe es una combinación potente: afirmaciones técnicas muy agresivas, una puesta en escena en CES y la promesa de que no se trata de un prototipo, sino de producto. El resto —lo que separa el “podría cambiarlo todo” del “lo cambió de verdad”— dependerá de los datos que lleguen después.
Fuente: Revista Cloud