En 2025, la Unión Europea reportó un superávit comercial de €186,6 mil millones con el Reino Unido, tras exportar bienes por valor de €345,3 mil millones e importar €158,7 mil millones. A pesar de este saldo positivo, se ha observado una desaceleración en la participación del Reino Unido en el comercio total de la UE en los últimos años.
Entre 2015 y 2020, la cuota del Reino Unido en el comercio de la UE se redujo progresivamente. En 2015, el comercio entre ambas partes representaba el 11,2% de todas las importaciones de la UE y el 16,9% de sus exportaciones. Sin embargo, para 2020, esas cifras habían caído a un 9,9% y un 14,4%, respectivamente. Después de la salida del Reino Unido del mercado único de la UE en 2021, las exportaciones de la UE hacia el Reino Unido se mantuvieron relativamente estables, rondando el 13% del total de exportaciones de la UE en 2021 y 2025. En contraste, las importaciones de la UE desde el Reino Unido vieron una ligera disminución, pasando del 7,0% en 2021 al 6,3% en 2025.
El análisis de los productos más comercializados muestra que los vehículos y la maquinaria ocupan los primeros lugares. En 2025, los cinco grupos de productos más exportados representaron el 47,1% de todas las exportaciones a Reino Unido. Los ‘vehículos distintos de los vagones de ferrocarril o de tranvía’ lideraron esta categoría, con exportaciones de €55,8 mil millones, equivalentes al 16,2% del total. Le siguieron la ‘maquinaria, aparatos mecánicos y partes’ con €44,9 mil millones, y la ‘maquinaria y partes eléctricas, equipos audiovisuales y accesorios’ que alcanzaron €27,2 mil millones.
En el lado de las importaciones, los cinco principales grupos representaron el 48,5% del total. La categoría de mayor volumen fue nuevamente la ‘maquinaria, aparatos mecánicos y partes’, que importó €22,6 mil millones, seguida por los ‘mineral fuels and oils y productos relacionados’ con €22,0 mil millones. También se destacaron los vehículos, con importaciones de €15,1 mil millones.
Estos datos reflejan las complejas dinámicas del comercio entre la Unión Europea y el Reino Unido, marcadas por cambios significativos en la configuración de sus relaciones comerciales tras el Brexit, así como por la persistente importancia de ciertos sectores en la economía de ambos lados del Canal de la Mancha.

