En septiembre de 2026, las empresas en España han experimentado un aumento significativo en el número de ciberataques, con una media de 2.507 ataques semanales reportados. Este incremento del 28% con respecto al mismo mes del año anterior refleja una tendencia preocupante en el ámbito de la ciberseguridad. A nivel global, la situación es aún más alarmante, ya que se registraron 2.803 ciberataques semanales, lo que representa un aumento del 16% en comparación con agosto y un 48% con respecto al año pasado.
Según Check Point Research, el sector educativo se mantiene como el más atacado a nivel mundial, con un promedio de 6.656 ataques semanales por organismo, marcando un incremento del 59% interanual. Esta alza coincide con el inicio del año académico, época en la que aumenta la conectividad a las redes escolares. Otros sectores afectados incluyen telecomunicaciones y gobierno, que también han visto incrementos significativos en sus cifras de ataques.
Los ataques de ransomware, en particular, han visto un desalentador incremento del 53% en España en comparación con septiembre de 2025, registrando un total de 824 incidentes. La industria de servicios empresariales ha sido la más vulnerable en este contexto, seguida por bienes y servicios de consumo y manufactura industrial.
La proliferación de la inteligencia artificial generativa añade otra capa de complejidad a la situación de ciberseguridad. Se estima que uno de cada 39 prompts a estas herramientas puede representar un alto riesgo de filtración de datos sensibles. El 89% de las organizaciones que utilizan estas tecnologías han reportado actividad de alto riesgo, lo que resalta la necesidad de una gobernanza sólida y estrategias de prevención más robustas.
El correo electrónico ha continuado siendo el principal vector de ataques, con un aumento del phishing al 1,1% de los mensajes enviados en septiembre, impulsado por el uso de enlaces maliciosos. América del Norte se ha destacado como la región con mayor incidencia de este tipo de ataques, mientras que el sector de asociaciones y organizaciones sin ánimo de lucro ha sido el más afectado.
A medida que el panorama de las ciberamenazas evoluciona, la respuesta de las organizaciones debe ser igualmente dinámica. La integración de visibilidad, control y automatización en las estrategias de ciberseguridad se vuelve indispensable para poder detectar y neutralizar las amenazas antes de que causen daños.

