El ébola continúa extendiéndose en el este de la República Democrática del Congo, y las organizaciones internacionales han expresado su preocupación, especialmente por la vulnerabilidad de los niños en medio de este brote. Durante una conferencia de prensa realizada en Ginebra, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF alertaron sobre el aumento de la transmisión del virus, que podría dejar a los menores más expuestos dentro de sus propios hogares.
El doctor Douglas Noble, representante de UNICEF, destacó que la situación en la región de Ituri, donde se concentra el brote, es crítica. Muchos niños ya enfrentan problemas de malnutrición y baja cobertura de vacunación. “Estos niños son extremadamente vulnerables y la capacidad de la comunidad para resistir cualquier presión adicional está al límite”, afirmó Noble.
En las últimas tres semanas, se han registrado 676 casos de ébola y 136 muertes, atribuidas a la variante Bundibugyo del virus. La OMS ha señalado que el brote afecta actualmente a 34 zonas sanitarias del país, y se están detectando nuevos casos a un ritmo alarmante. «Esto refleja la magnitud del brote, que es mucho mayor de lo que se está reportando», advirtió el doctor Olivier le Polain de la OMS.
Ante la falta de vacunas y tratamientos aprobados, las organizaciones han hecho un llamado urgente a reforzar la vigilancia, las pruebas y el rastreo de contactos para intentar controlar la propagación del virus. UNICEF ha señalado que aún es posible prevenir el sufrimiento de los niños, pero para ello es crucial contar con más recursos, garantizar el acceso humanitario y ganar la confianza de las comunidades. En este sentido, la agencia ya ha suministrado más de 100 toneladas de asistencia de emergencia para apoyar la respuesta al brote.
Fuente: ONU últimas noticias


