Aumento significativo en las solicitudes de asilo en enero de 2026: un reflejo de crisis globales

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Person carrying a travel bag on top of the head

En enero de 2026, 51 160 solicitantes de asilo por primera vez (no ciudadanos de la UE) solicitaron protección internacional en los países de la Unión Europea. Esta cifra representa una disminución del 23% en comparación con el mismo mes de 2025, que registró 66 745 solicitudes, así como un aumento del 7% frente a diciembre de 2025, donde se realizaron 47 650 aplicaciones.

Además, se contabilizaron 9 500 solicitantes posteriores en el mismo mes, lo que equivale a un aumento del 9% respecto a enero de 2025, cuando había 8 710, y un incremento del 3% comparado con diciembre de 2025, que contó con 9 240 solicitantes.

Estos datos provienen de las estadísticas mensuales de asilo publicadas por Eurostat.

En cuanto a la nacionalidad de los solicitantes, los venezolanos se convirtieron en el grupo más numeroso entre los que buscan asilo, con 7 300 solicitudes de primera vez. Les siguen los afganos (4 790), los bangladesíes (2 940) y los egipcios (2 280).

El panorama de solicitudes varía significativamente entre los distintos países de la UE. España (10 860), Italia (10 660), Francia (9 290) y Alemania (7 645) concentraron el 75% de todos los solicitantes de asilo por primera vez en la Unión Europea. Esto se traduce en unas 11,4 solicitudes por cada cien mil personas en el bloque comunitario. En términos de tasas de solicitudes por población, Grecia lidera con 46,7 solicitudes por cada cien mil habitantes, seguido por España (22,1) e Irlanda (20,1).

Respecto a los menores no acompañados, en enero de 2026 se registraron 1 220 solicitudes de asilo. La mayoría de estos menores provenía de Egipto (270), Somalia (175), Venezuela (155), Afganistán (140) y Sudán (70). Las cifras indican que Grecia fue el país que recibió el mayor número de solicitudes de asilo de menores no acompañados, con 375, seguida de Alemania (200), España (170), los Países Bajos (135) y Francia (110).

El análisis de estos datos revela tendencias significativas en la migración y la búsqueda de asilo dentro de la UE, reflejando tanto la continuidad de las crisis en los países de origen como las variaciones en las políticas de acogida en los países europeos.