Durante el primer trimestre de 2026, un total de 108.475 ciudadanos no pertenecientes a la Unión Europea fueron ordenados a abandonar un país de la UE, mientras que 34.550 personas fueron devueltas a países terceros tras esta orden. Esta situación refleja una notable dinámica en la gestión de la inmigración en Europa.
En comparación con el mismo periodo del año anterior, 2025, el número de no ciudadanos de la UE sujetos a órdenes de salida ha experimentado un descenso del 12,8%. Sin embargo, el número de personas que fueron devueltas a sus países de origen o a terceros ha aumentado un 8,1%, lo que sugiere un cambio en las políticas de repatriación y control fronterizo.
Al observar los datos de la comparación intertrimestral, se aprecia que el total de no ciudadanos de la UE ordenados a abandonar un país europeo ha disminuido en un 7,9%. Por el contrario, el número de regresos a países terceros ha visto un leve aumento del 2,0%.
Los datos de este trimestre revelan que la mayoría de los ciudadanos no pertenecientes a la UE que recibieron órdenes de salida provienen de tres países específicos: Argelia, con 11.105 órdenes, Marruecos, con 6.435, y Siria, con 5.355. En cuanto a los retornados, las cifras más altas corresponden a Turquía (3.555), Georgia (2.060) y Albania (2.050).
Los países europeos que han registrado la mayor cantidad de órdenes de salida son Francia, con 34.880, seguido de Alemania, que contabilizó 10.360, y España, que alcanzó las 9.275. En términos de retornos, Alemania lidera la lista con 7.300, mientras que Francia y Polonia siguen con 3.775 y 2.660, respectivamente.
Estos números subrayan la complejidad del panorama migratorio en Europa, que continúa enfrentando desafíos significativos en la gestión de la migración no comunitaria. La tendencia observada, tanto en la disminución de las órdenes de salida como en el aumento de los retornos, pone de manifiesto la evolución de las políticas migratorias y su impacto en la vida de miles de personas.


