La Unión Interparlamentaria (UIP) ha dado a conocer un inquietante informe que revela cómo la mayoría de los legisladores a nivel mundial enfrenta amenazas y abusos por parte del público. Según la encuesta, el 71% de los parlamentarios encuestados ha sido víctima de violencia, tanto en línea como de forma presencial. Durante una conferencia en la ONU, el presidente de la UIP, Martin Chungong, advirtió que si esta situación no se controla, podría tener serias repercusiones en las democracias y en el respeto a los derechos humanos en todo el planeta.
La diputada italiana Valentina Grippo, miembro de la Delegación Europea ante la UIP, subrayó las grandes dificultades que enfrentan hoy los parlamentarios en su labor. «Si expresas una opinión que no resuena con lo que la gente quiere escuchar, te enfrentas a múltiples ataques», comentó.
El informe, titulado «Cuando el público se vuelve hostil: violencia política contra los parlamentarios», incluye testimonios de legisladores de 85 países y estudios de caso en naciones como Argentina, Benín, Italia, Malasia y los Países Bajos. Entre las principales conclusiones, destaca que la violencia se concentra en gran medida en internet, donde entre el 65% y el 77% de los parlamentarios de los cinco estudios de caso informan haber sufrido abusos en línea. Las formas más comunes de intimidación incluyen insultos, la difusión de información falsa y amenazas directas.
Además, el informe señala que la situación está empeorando, especialmente en Argentina y los Países Bajos, donde ocho de cada diez diputados han notado un incremento en la violencia en los últimos cinco años. También se destaca la brecha de género en estos abusos, con un 76% de las diputadas afirmando haber sido víctimas de violencia, en comparación con el 68% de los diputados varones.
Un factor que contribuye a esta creciente hostilidad pública es el aumento de la polarización política, así como la amplificación de la ira a través de las redes sociales. La violencia no solo impacta a los parlamentarios, sino que también afecta su comportamiento fuera de línea, incluidas sus disposiciones para participar en apariciones públicas.
La UIP advierte que tal intimidación puede tener consecuencias graves para las democracias, ya que muchos legisladores optan por la autocensura o evitan ciertos temas por miedo a represalias. Algunos incluso consideran dimitir o no presentarse a la reelección, lo que puede erosionar la representación democrática y debilitar las instituciones parlamentarias.
El informe culmina haciendo un llamado a los líderes políticos y parlamentarios para establecer límites en el discurso público y garantizar que la intimidación no silencie las voces disidentes. La UIP, fundadora en 1889 como la primera organización política multilateral del mundo, continúa trabajando por el fortalecimiento de los parlamentos y la promoción de la paz, la democracia y el desarrollo sostenible en el ámbito global.
Fuente: ONU últimas noticias





