Con un diseño bastante limpio, Audi incrementa su modelo S5, el cual está llamado a ser un coloso del asfalto. En aspectos generales el modelo es armónico con los volúmenes e implantación de líneas, sin embargo se puede apreciar una clara tendencia hacia las formas redondeadas y las suaves terminaciones de su techo, lo que de igual forma se ve reflejado en los útiles arcos de rueda que entregan categoría y distinción a un modelo de aspecto sereno.
Dentro de los detalles que se pueden resaltar en el coche, se encuentra la clásica parrilla que contiene los anillos de Audi, acompañado de dos sacados ubicados en la parte inferior del paragolpes delantero los cuales esta vez no son tan geométricos y poseen delineados un poco más redondeados. Los focos delanteros a pesar de ser rectos posee en su interior un diseño muy atractivo, el mismo que más adelante se implantará en uno de sus super deportivos famosos, el Audi R8. El diseño del capó es un buen punto a destacar como puesto que no intenta robar protagonismo a un modelo coherente con el objetivo que intenta cumplir, posee tan sólo dos líneas con volumen las cuales finalmente terminarán más abajo del nivel de los focos delanteros, y un poco antes que el último límite del paragolpes delantero, incorporando dentro de sí a la gran parrilla de los alemanes.
Desde una vista lateral, se puede apreciar que el modelo presenta juego de volúmenes útiles, los cuales acompañados del corte de ventanas y de las hermosas llantas que se le han incorporado entregan ese diseño elegante y moderno. Mirando al coche desde atrás, se puede apreciar los juegos esta vez de contorno, los cuales y forman una clara línea, que finalmente termina delimitando la maletera y el paragolpes trasero.
El diseño interior, no destiñe en a la preciosa elaboración de su exterior, y es que de tan sólo dar una mirada superficial al modelo de Audi, nos damos cuenta de que el S5 tiene mucho que decir, tanto así que termina por conformar el espíritu del modelo, un coche sin duda elegante, que no da mucho frente a la deportividad a pesar de lo que podría haber dicho su exterior tan bien cuidado.