El Atlético de Madrid se fue de la Champions League por la puerta grande o por lo menos la más grande posible. Los colchoneros jugaron extraordinariamente bien, sobretodo el Kun Agüero – anoche sí, jugadorazo -. Si algo impidió la victoria no fue otro que el gigante marfileño, Didier Drogba. Empate a dos y eliminados con la sensación de «no fracaso».
La primera parte fue rojiblanca con un movimiento de balón rápido y eficaz. Reyes fue el principal valedor y jugó como en años que no lo hacía. Quique parece que los ha cambiado en una semana. Nada que destacar en la primera por la inoperancia de los delanteros de ambos equipos, Sinama ‘SinGol’ y Kalou.
Ya en la segunda parte, el tanque africano lanzó una falta directa de colosal fuerza que Asenjo desvió al palo, primer aviso. Por fin, Quique se dio cuenta que con Sinama ‘Singol’ jugaban con diez y por eso lo cambió por el Kun. Ahora comenzaba el partido de verdad.
Reyes avisó con una falta magistralmente lanzada y después llegó la fiesta. Minuto 66, Terry despeja el balón y Agüero de volea lo empotra en la portería de Cech (1 – 0). El argentino expresó de esta forma su perdón por la sequía goleadora que atraviesa. Por su parte, el otro protagonista del encuentro, Reyes, fue ovacionado tras su cambio.
Andaba por allí un tal Drogba, que recibió un centro de Malouda y empequeñeciendo a los rivales, el africano saltó y remató de cabeza (1 – 1). Si esto ocurrió en el minuto 82, cinco minutos más tarde rompió la cintura a Pablo y Juanito y anató su segundo gol. Impresionante y 2 – 1.
Casi todos pensaron que esto era un mal sueño, que no podía ocurrir. «Siempre igual», pensaron pero al Kun no le iba aquello. Cuando tuvo la oportunidad de lanzar una falta directa no la perdonó, incluso ayer que nunca es el tirador lo hizo colocado al palo. Golazo y a dormir con la sensación de haber hecho lo posible por seguir aspirando a octavos. Y este fin de semana el gran derbi madrileño.