Novak Djokovic llegaba a la final con la vitola de ser favorito, pero se encontró con un motivado Andy Murray, que demostró que poco a poco, y en pista dura, es un tenista llamado hacer grandes cosas, y sobretodo al ver que ganó los dos sets en el tie-break.
El encuentro duró dos horas y veintidos minutos y fue emocionante hasta el final, la pena es que Djokovic no aprovechó las oportunidades que tuvo durante el segundo set y vio como se le escapaba la oportunidad de acechar un poco más a Nadal y Federer.
Con esta derrota Andy Murray se convierte en la bestia negra del serbio, ya que en las dos ocasiones que se han enfrentado esta semana, en los dos Masters Series, la victoria ha caído en el lado del británico.