Tras anunciarse el fichaje de Sebastian Vettel por Ferrari a partir de la próxima temporada, parece confirmarse la marcha del piloto asturiano del equipo italiano, más tras los últimos problemas que está teniendo el piloto con algunos dirigentes de la escudería, sobre todo con el Mattiacci, cuya relación ha ido empeorando hasta tal punto que se afirma que en Suzuka tuvieron una fuerte discusión.
Este mal ambiento no es nada nuevo, sino que era algo que se venía palpando en el ambiente. Alonso se ha quejado una y otra vez que las mejoras prometidas nunca llegaban. Se filtraban muchas cosas que luego eran todo mentida, además de filtrarse información sobre él mismo, cosa que ha colmado el vaso para tomar la decisión de abandonar el equipo, equipo donde no queda prácticamente nadie de los dirigentes que apostaron por él.
Esta situación se ha hecho tan insostenible hasta el punto de que muchos ven una mano negra en los malos resultados cosechados por Fernando en las últimas carreras, resultados que han venido marcados por problemas en el coche o por fallos en la estrategia elegida durante la carrera, o como en esta última carrera, un fallo en la parada en boxer que le impidió luchar por los puestos de podio.
La duda ahora es saber donde competirá el piloto español la próxima temporada. Él asegura que la elección será la correcta y que lo tiene decidido desde hace varios meses pero que no puede decir nada hasta que todo esté hecho al 100%. Mientras que esto ocurre, Alonso seguirá demostrando en la pista que hoy por hoy es el mejor piloto que hay en la parrilla, y que de haber tenido un coche competitivo podría haber ganado varios mundiales seguidos.
Esperamos y deseamos que el actual piloto de Ferrari tenga mejor suerte en su nueva andadura.