Fernando Alonso ha dado un paso más al frente para hacerse con su tercer título mundial de Fórmula 1, tras acabar tercero en el Gran Premio de Italia celebrado en el circuito de Monza donde el triunfo fue para el británico Lewis Hamilton lo que le permite a este subir hasta la segunda posición del mundial, a 37 puntos del español. Segundo fue el mexicano Sergio Pérez que logró remontar desde la décimo tercera posición de la parrilla.
Este podio del piloto asturiano sabe a gloria tras los problemas que ha tenido durante todo el fin de semana con su coche que le impidió luchar por la pole en la clasificación del sábado, primer puesto que hubiese logrado sin problema viendo el ritmo que tenía.
El compañero de equipo de Alonso, el brasileño Felipe Massa, fue otro de los grandes triunfadores del fin de semana, a pesar de no haber subido al podio. Parece que empieza a ver la luz al final del túnel y ya es capaz de ayudar a Fernando a luchar por el mundial. En la carrera de ayer hizo una gran salida situándose segundo tras Hamilton. En esa posición retuvo a Button para que no se escapase. Al final de la prueba cuando Alonso lo alcanzó, lo dejó pasar sin problemas. Con este cambio de aptitud en los dos últimos grandes premios, su renovación podría estar más cerca.
La cruz de la jornada fue para los pilotos de Red Bull, que no fueron capaces de acabar la carrera, cosa que no ocurría desde el Gran Premio de Corea del 2010. A Vettel se le paró el coche tras un problema en su alternador, mientras que Webber abandonó tras salir de pista y hacer un gran plano en sus ruedas.
La próxima cita será en Singapur, un circuito donde se corre de noche y que en un principio no es propicio para las características de Ferrari, pero donde seguro estamos que Alonso será capaz de sacar lo mejor de su coche.