Fernando Alonso ha vuelto a demostrar que es uno de los mejores pilotos que hay actualmente en la parrila de la Fórmula 1 tras lograr una brillante victoria en el Gran Premio disputado en Malasia. Con un coche mucho más inferior al de sus rivales y gracias a la lluvia, Alonso ha podido hacerse con la victoria, colocándose de esta forma como líder del mundial tras la disputa de las dos primeras carreras.
Carrera tras carrera Alonso demuestra que sólo la falta de un coche competitivo evita que esté luchando cada Gran Premio por el triunfo y por tanto por el campeonato. En cada carrera exprime su coche hasta el 120% de sus posibilidades y hoy le ha servicio para hacerse con el triunfo final tras una gran carrera.
Ya en la primera curva el español había logrado superar a tres rivales, situándose quinto. Luego con la lluvia fue adelantando a rivales hasta que esta se tuvo que parar porque era imposible conducir bajo la trompa de agua que estaba callendo. Durante el tiempo que estuvo parada, los mecánicos del asturiano hicieron un gran trabajo, evitando que el coche tuviera problemas cuando la carrera fuera relanzada, cosa que si les ocurrió a otros pilotos.
Tras la reanudación, un problema de Hamilton permitía pasarle y luego con la parada para cambiar neumáticos, lograba ponerse primero de la carrera, posición que no abandonó hasta el final.
Su coche funcionó bien hasta que la pista se fue secando, momento en el que se vio el gran problema que tiene ese coche de velocidad punta y de paso por curva. Por detrás Sergio Pérez venía como un rayo pero a falta de seis vueltas para el final y cuando más presionaba al español, un error del mejicano le permitió coger aire a Fernando y llegar a la meta primero. Segundo fuer Sergio Pérez y tercero Hamilton.