Dos de las grandes favoritas para ganar el Mundial de Brasil 2014, han generado ciertas dudas en sus compromisos amistosos de cara a la preparación del mundial. Está claro que estos partidos no llegan a significar nada definitivo, pero si podemos saber el estado de las selecciones y su juego.
Alemania empató a 2 frente a Camerún, rival que también estará en el Mundial, en un partido muy intenso y con varias ocasiones. Alemania comenzó dominando en el juego y con ocasiones claras en los primeros 10 minutos de juego, con un disparo muy ajustado de Mesut Ozil y un balón al palo del joven Mario Gotze. Conforme pasaban los minutos, Camerún iba metiéndose en el partido y generando ocasiones, la primera mitad terminó en tablas y sin goles. Fue en la segunda parte cuando los dos equipos scaron un artillería a relucir, se adelantó el equipo africano en el minuto 61 con un gol de Samuel Eto’o, un viejo conocido de la liga española, pero no duró demasiado la alegría, ya que en el minuto 66 empataba el encuentro Thomas Muller con un certero cabezazo y en el 66 se adelantaban por medio de André Schürrle, aunque el gol debería haber sido invalidado por fuera de juego. En el último suspiro Choupo Motín ponía el empate definitivo en una gran acción individual.
Hay que decir que Alemania no contaba con algunas de sus figuras como Lahm, Schweinsteiger y el portero Neuer, pero aún así, se pudo ver una Alemania que no está en su mejor momento aunque no deja de ser uno de los grandes candidatos a ganar el Mundial.
Por su parte Francia, empató a 1 contra Paraguay, un equipo que ni si quiera estará en el Mundial, pero que dejó buenas sensaciones. El equipo galo dominó claramente el encuentro, pero tuvo serias dificultades para generar ocasiones, lo cuál puede verse como normal al no contar con dos de sus estrellas en ataque como son Ribery y Benzema que todavía no se han reunido con su selección.
Griezman marcó en el minuto 82 y todo parecía visto para sentencia, sin embargo, en el minuto 89 puso el empate Cáceres en una acción a balón parado tras fallo terrible en las marcas francesas.