Durante los últimos meses, los precios de los futuros de electricidad en Europa han experimentado un notable incremento, en medio de un contexto geopolítico tenso en Oriente Próximo y un aumento paralelo en los costos del gas. Esta situación ha elevado los gastos de cobertura para las grandes empresas consumidoras y la industria electrointensiva. Por otro lado, el alza en las curvas de precios puede resultar beneficiosa para la viabilidad financiera de los contratos de compraventa de energía renovable (PPA), al mejorar la expectativa de ingresos.
En España, el futuro de electricidad correspondiente al cuarto trimestre de 2026 pasó de 91,20 € por megavatio-hora (€/MWh) a finales de mayo a 127,25 €/MWh el 31 de agosto, lo que supone un impresionante aumento cercano al 40% en un periodo de tres meses. Esta tendencia se ha replicado en otros mercados europeos: en Alemania, el mismo futuro incrementó de 116,42 €/MWh a 154,64 €/MWh, unas cifras que traducen un aumento de aproximadamente el 33%. En Italia, el precio escaló desde 136,15 €/MWh hasta 190,11 €/MWh, también un incremento cercano al 40%.
Por si fuera poco, el mercado de futuros ha mantenido su presión alcista al inicio de septiembre. Los precios para el cuarto trimestre de 2026 se establecieron en 132,00 €/MWh en España, 159,39 €/MWh en Alemania y 195,56 €/MWh en Italia, confirmando aumentos adicionales del 3,7%, 3,1% y 2,9%, respectivamente.
La tendencia también se extiende al primer trimestre de 2027. El futuro de electricidad se cerró a 106,25 €/MWh en España, lo que indica una subida cercana al 24% desde principios de agosto. En Alemania, se estableció en 149,42 €/MWh y en Italia en 171,14 €/MWh, ambas cifras con incrementos del 17%.
El auge en los precios de los futuros de electricidad se relaciona directamente con el aumento en el mercado del gas. En agosto, el futuro de gas TTF, que se negocia en los mercados europeos, se incrementó en un 22%, y el futuro anual en aproximadamente un 25%. A principios de septiembre, estos precios continuaron subiendo, con un aumento del 3,4% en el contrato trimestral y del 2,6% en el contrato anual.
Este auge en los precios implica un mayor coste de cobertura para grandes consumidores de electricidad, quienes deben tomar decisiones estratégicas ante un panorama de alta volatilidad y riesgo geopolítico. Retrasar la toma de decisiones en un mercado que continúa en ascenso puede resultar en un incremento considerable de los costos.
Sin embargo, para los proyectos de energía renovable, esta misma situación representa una oportunidad. Las elevadas expectativas de precios pueden incrementar los ingresos proyectados y facilitar el establecimiento de contratos a largo plazo en condiciones más ventajosas, lo que contribuye a la viabilidad financiera de estos proyectos. No obstante, la elevada volatilidad del sector requiere una planificación a largo plazo al momento de estructurar PPA.
En resumen, el escenario energético europeo actual muestra dos caras: los consumidores enfrentan mayores costos, mientras que los desarrolladores de energías renovables vislumbran mejores márgenes de ingreso. La clave para navegar en este incierto mercado radica en contar con previsiones de precios cercanas y rigurosas.


