Daniel Ibiza, Director General de Aiudo, empresa líder en servicios de ayuda a domicilio y cuidado de personas, ha criticado el alto coste de los cuidados a domicilio en España. Su intervención tuvo lugar durante la reciente celebración en Madrid del Proyecto Europeo UE PHS Dialogue, un foro de la Unión Europea donde patronal y sindicatos del sector de los Servicios Personales y Domésticos se reunieron para avanzar hacia un convenio colectivo.
En su discurso, Ibiza destacó el «coste prohibitivo» que supone para muchas familias contratar un cuidador. Para abordar esta situación, propuso un modelo de ayudas similar al francés, donde las familias reciben una bonificación del 50% del coste en la contratación de empleados domésticos. «Este enfoque no solo ayudaría a reducir la economía sumergida, sino que también permitiría a las propias empleadas de hogar contratar servicios para sus propias necesidades, fomentando la conciliación y el crecimiento económico», explicó.
Ibiza puso de relieve la gravedad del problema compartiendo su experiencia personal. Tras el diagnóstico de cáncer de su padre, se vio confrontado con la realidad del alto coste de los cuidados a domicilio. «Como Director General de una empresa especializada en este sector, pensé que sería fácil encontrar una solución. Sin embargo, descubrí que el coste de una cuidadora a tiempo completo superaba en un 180% la pensión mensual de mi padre y en un 75% mi propio salario. Ni siquiera yo podía permitirme el servicio que mi empresa ofrece», relató.
Según datos publicados por Aiudo, el coste medio anual de los cuidados a domicilio ronda los 17.000 euros, cifra cercana al Salario Mínimo Interprofesional (SMI). Este incremento se debe, en gran parte, al aumento del 61% del SMI desde 2018, lo que ha convertido estos servicios en inaccesibles para un amplio segmento de la población.
Ibiza también alertó sobre las consecuencias que este elevado coste podría tener para las propias empleadas de hogar. «Si las familias no pueden permitirse contratar cuidadoras, ¿dónde quedan los derechos laborales de estas profesionales? Y si las empleadas deben ocuparse de los cuidados de sus propios familiares, ¿quién cuidará a las personas con discapacidad pero sin dependencia? ¿Quién combatirá la soledad no deseada?», concluyó.
Su intervención en el foro europeo ha puesto sobre la mesa un debate crucial sobre la sostenibilidad y la accesibilidad de los servicios de cuidados a domicilio en España, así como la necesidad de implementar medidas que protejan tanto a las familias como a las profesionales del sector.