Lo del Atlético de Madrid ha pasado de preocupante a patético, aunque (personalmente) se veía venir. Entiendo que Enrique Cerezo diga con orgullo ante los micrófonos que Javier Aguirre es el mejor entrenador del mundo (algo se pasó), pero es éste quien debe demostrarlo en el terreno de juego, desde su banquillo. Se le puede otorgar una bula por culpa de las numerosas lesiones que ha sufrido el equipo, pero lo que no se le puede perdonar al mejicano es que tenga sentados partido tras partido al «Kun» Agüero y a Jurado. Sólo tengo una pregunta: ¿cuántos más se tienen que lesionar para que jueguen?
Si una cosa está clara es que el Atleti nunca gana; unas veces son las lesiones, otras los árbitros, la mala suerte, pero otras muchas son los entrenadores. Porque si por algo se caracterizaba la plantilla atlética este año era por su calidad y profundidad; pero entre las lesiones y Aguirre se están desaprovechando ambos hándicaps. Durante la pretemporada el elenco de jugadores reunidos daba miedo, se podía alinear dos «onces» de garantías con los jugadores del primer equipo. Ahora, en el mes de noviembre, el once titular da miedo sí, pero a los aficionados atléticos.
No voy a ahondar en temas de porqué se fichó a Seitaridis (¿no había otro mejor?) o porqué no se le ha dado oportunidad a chavales como Cuéllar (en la portería) o Zé Castro (en la defensa); dado que ahí no está el gran problema de los rojiblancos, está en el ataque. Pero para que un ataque funcione, debe estar surtido de buenos balones y dirección de juego.
¿Para qué se rieron del vecino blanco fichando a Jurado? Ahora son ellos lo que sonríen. ¿Para qué se gastaron tanto dinero en un chaval de 17 años? Es bueno sí, pero dentro del campo, no en la banda.
Es totalmente incomprensible el absurdo trivote que se ha sacado de la manga Javier Aguirre. Costinha corta muchos balones (y da más patadas), pero eso también lo hace Luccin. Esta noche ante el Mallorca, hasta se han estorbado en varias ocasiones. Mientras, Maniche demuestra porqué se tomaron tantas molestias en ficharle: corre, trabaja, lucha como nadie en el campo. Maneja bien la pelota, pero no llega a ser un creador. Si colocamos tres jugadores en el mediocampo, pero ninguno de ellos es un organizador, o es capaz de surtir de balones al «debilitado» ataque, ¿de qué sirve?
En la línea atacante las cosas no están mucho mejor. Galletti no es el mismo que era en el Zaragoza, aunque le pone últimamente ganas, y lo está haciendo algo mejor. El canterano Víctor Bravo ha demostrado que tiene calidad, pero está demasiado «verde» para darle tanta responsabilidad, teniendo en cuenta que ahora mismo es uno de los tres elegidos para dar y anotar goles. Por último, el que forma el centro del tridente atacante de Aguirre es Fernando Torres. «El Niño» no está bien (¿cuándo lo ha estado?), no se mueve, no toca balones, no marca goles… ya ni corre. Lesionadas las bandas y uno de los tres delanteros que tiene el equipo, si aun así no se le da la oportunidad al Kun, algo raro, muy raro pasa.
La solución hasta que se recuperen los lesionados (Mista y Miguel primero) o venga algún fichaje invernal es muy fácil y la tiene Aguirre. Tras cuatro partidos desastrosos del Atlético ya es hora que el mejicano arriesgue algo e introduzca en el once a Agüero y Jurado en el once. Tan solo debe quitar un hombre del trivote (preferiblemente Costinha) y sentar una temporadita a Torres en el banco, a ver qué tal le sienta.
Un sistema 4-2-3-1 es lo único que le queda al Atlético, cuanto mas tarde en usar dicho sistema, más puestos descenderán en la clasificación. Un centro del campo formado por Luccin y Maniche, con Jurado algo adelantando como vértice formando un triángulo; ayudado en las alas por Galletti y Bravo; y el Kun con espacios arriba haciendo diabluras… ¿suena algo mejor, no creéis?